Por Agroempresario.com
En los últimos días, los rindes de soja en la zona núcleo han experimentado un importante repunte gracias a las lluvias de febrero y marzo, que mejoraron las reservas de agua en el suelo y facilitaron un mejor llenado de los granos. Tras un período complicado por la sequía de enero, la proyección de cosecha de soja pasó de 16,5 millones de toneladas (Mt) a 18,2 Mt, lo que representa un incremento de 1,7 millones de toneladas.
Según el informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el rendimiento en la región ha mejorado en 4 quintales por hectárea, alcanzando los 36 qq/ha. Este cambio se debe a las precipitaciones que, en solo 12 días de marzo, superaron la media histórica de lluvias del mes. En promedio, se registraron 105 mm de lluvia, con picos de hasta 181 mm en Bell Ville y 160 mm en General Pinto. Sin embargo, algunas áreas, como Canals y Maggiolo, recibieron apenas 54 mm, lo que resalta la disparidad de las precipitaciones en la región.
El impacto de las lluvias ha sido positivo, ya que permitió la recuperación completa de las reservas de agua en el suelo, acabando con la escasez hídrica que afectaba a los cultivos. En soja de primera, el 90% de los lotes están en condición buena o excelente, mientras que en soja de segunda, la mejora fue aún más notable, con el 83% de los lotes en buen estado.
A pesar de esta recuperación, los expertos advierten sobre dos riesgos importantes: los excesos hídricos y la posibilidad de heladas tempranas. Un exceso de humedad podría afectar la calidad de la soja de primera, mientras que una helada temprana impactaría negativamente en la soja de segunda. El margen de riesgo sigue presente y será crucial monitorear el clima en las próximas semanas.
La zona más beneficiada por las lluvias ha sido el norte bonaerense, donde la soja de segunda ha tenido la mayor mejora. Hace un mes, el 100% de los lotes estaban en estado regular o malo, pero actualmente, esa proporción ha disminuido al 20%. En soja de primera, el porcentaje de lotes en malas condiciones ha desaparecido, y solo un 20% se encuentra en estado regular.
Aunque el repunte en los rindes de soja es alentador, los cultivos aún enfrentan desafíos. La cosecha de maíz temprano, que empezó antes que otros años, se ha visto afectada por las lluvias, lo que ha retrasado su avance. En el último mes, el avance de la cosecha de maíz fue solo del 7%, alcanzando el 17% del área total cosechada. En el sur de Santa Fe, la cosecha apenas ha alcanzado el 3% del área, y en el noreste bonaerense se retoman las tareas con rendimientos de entre 50 y 70 qq/ha.
En el sudeste de Córdoba, la cosecha avanza con mayor fluidez, con un 20% de avance y rendimientos de 115 qq/ha en Marcos Juárez. No obstante, el clima sigue siendo el factor determinante que definirá el destino final de la campaña.
Las lluvias fueron claves para la recuperación de la soja y el maíz, pero ahora los productores deberán gestionar los excesos hídricos y estar atentos al riesgo de heladas tempranas. Este desafío climático podría definir el resultado final de la cosecha en los próximos días.