Por Agroempresario.com
Los ojos de la Toscana italiana se posan sobre el vino argentino, y con una mirada optimista. Attilio Pagli, uno de los enólogos más respetados del mundo, destaca el avance de la industria vitivinícola del país en las últimas décadas y vaticina un futuro prometedor, a pesar de los desafíos económicos.
En plena Vendimia, Pagli visitó Mendoza, como lo hace dos veces al año desde hace más de una década. Durante una exhaustiva degustación en Martino Wines, bodega ubicada en Luján de Cuyo, el experto italiano fue categórico sobre la calidad del Malbec argentino: “Esto es una maravilla”, expresó al probar una cosecha 2018 proveniente de Altamira, en el Valle de Uco.
Pagli resalta la impresionante transformación de la industria vitivinícola argentina. “En los años 90, la exportación de vino argentino era casi inexistente. En 30 años, el país logró lo que a otros les llevó 150”, comenta. Según el experto, el vino argentino ha pasado de ser “intomable e híperoxidado” a alcanzar un nivel de calidad impresionante, gracias a la profesionalización del sector y a un terroir único.
En su análisis, Pagli también subraya que Argentina enfrenta desafíos estructurales, en particular, los costos de producción. No obstante, cree que la industria es resiliente y que el país saldrá adelante, aunque “todo dependerá de los políticos”.
Uno de los puntos que más enfatiza Pagli es la necesidad de hacer que el vino sea más accesible para los consumidores. “Hay que terminar con la complicación de describir un vino con un millón de palabras, porque eso genera miedo en la gente”, sostiene. Para él, lo esencial es que el vino guste o no, sin necesidad de excesivos tecnicismos. “El vino hay que disfrutarlo, sin miedo, en buena compañía y con una comida adecuada”, afirma.
Nacido en Empoli, en la región de la Toscana, Pagli inició su carrera en el mundo del vino en los años 70, de la mano del legendario enólogo Giulio Gambelli. Su conocimiento en variedades emblemáticas como el Malbec y el Sangiovese lo ha llevado a asesorar a más de 40 bodegas en Italia y Argentina.
Su primer contacto con Mendoza fue en la década del 90, cuando descubrió el Malbec y se convirtió en uno de sus principales impulsores a nivel internacional. Desde entonces, ha trabajado con diversas bodegas argentinas, entre ellas Altos Las Hormigas y Martino Wines. En esta última, comenzó a colaborar en la década del 2000 y, desde 2013, es asesor permanente.
Martino Wines, liderada actualmente por Fernanda Martino, produce alrededor de 200.000 litros anuales y se enfoca en equilibrar el conocimiento tradicional con la innovación. La bodega apuesta por la excelencia y la calidad, con el respaldo y la visión de Pagli.
“El consumidor tiene la capacidad de entender lo que le gusta o no. Es lo único que importa. Aunque se enojen los sommeliers, al vino hay que disfrutarlo, sin miedo”, concluye el enólogo italiano, convencido de que el futuro del vino argentino es brillante y prometedor.