Por Agroempresario.com
En el sur de Córdoba, tres emprendedoras veterinarias están marcando un hito en la reproducción de caballos. Catalina Castañeira, Carolina Alonso y Ana Flores Bragulat son las fundadoras de In Vitro Equinos Argentina, una empresa pionera en la aplicación de la fertilización in vitro y la biotecnología para mejorar la cría de caballos de alta calidad en el país. Su misión es transformar la industria equina argentina, apoyándose en un enfoque innovador y altamente especializado que ha dado resultados extraordinarios en términos de eficiencia y productividad.
Con un recorrido académico y profesional impresionante, las tres mujeres decidieron emprender juntas hace tres años, apostando por un proyecto que, si bien nació en Río Cuarto, Córdoba, rápidamente se expandió a nivel nacional e internacional. El objetivo es claro: revolucionar el sector de la reproducción equina con técnicas de vanguardia que permitan a los criadores y propietarios de caballos obtener mejores resultados sin tener que interrumpir la actividad de los animales. Su empresa, que trabaja en colaboración con la compañía brasileña líder en el rubro, ha logrado posicionarse en el mercado con una propuesta única y exitosa.
El camino para las fundadoras de In Vitro Equinos Argentina no fue sencillo. A pesar de ser un equipo altamente capacitado, con más de 25 años de experiencia combinada en reproducción equina y biotecnología, tuvieron que enfrentarse a varios obstáculos. Uno de los principales desafíos fue convencer a inversores extranjeros de que Argentina era un mercado confiable, especialmente en un contexto económico y político complejo.
“Convencer a los inversores de que la Argentina era el lugar adecuado para invertir no fue fácil. Además, ser mujeres en un sector dominado por hombres nos presenta otro desafío, pero con perseverancia y trabajo en equipo, pudimos superar esas barreras”, comenta Catalina Castañeira, una de las fundadoras de la empresa y especialista en ciencias agropecuarias.
La empresa no solo ha logrado atraer inversión extranjera, sino también ha crecido rápidamente en su equipo, que actualmente cuenta con más de nueve empleados y ha trabajado con más de 25 clientes en distintas partes del país.
Una de las claves del éxito de esta innovadora empresa está en las técnicas biotecnológicas que aplican a la reproducción de caballos. A través de la fertilización in vitro, estas emprendedoras han logrado obtener embriones de alta calidad sin la necesidad de retirar a las yeguas de la competencia o las actividades deportivas.
“La fertilización in vitro ha revolucionado la reproducción equina. Antes, si querías un potrillo de una yegua de alto nivel, tenías que retirarla de la competencia por casi un año. Ahora, con estas técnicas, la yegua sigue en las pistas mientras nosotros obtenemos embriones en el laboratorio”, explica Ana Flores Bragulat, quien es una de las pioneras en esta técnica en el país.
Una de las innovaciones más destacadas de In Vitro Equinos Argentina es la aspiración de ovocitos (OPU) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Este método, que consiste en la extracción de óvulos de la yegua y su fecundación en laboratorio, está permitiendo mejorar significativamente la eficiencia reproductiva y superar problemas de infertilidad.
“Con OPU, podemos recuperar el potencial reproductivo de las yeguas antes de que se pierda. De esta manera, logramos una mayor cantidad de embriones viables, optimizando cada ciclo reproductivo”, explica Castañeira.
Este proceso no solo aumenta la eficiencia en la producción de embriones, sino que también abre nuevas posibilidades para la exportación de genética equina argentina, especialmente a través de la congelación de embriones con mayor viabilidad.
Argentina es reconocida mundialmente por la calidad de sus caballos, especialmente aquellos destinados al polo, salto y la raza criolla. Según los datos del sector, el país está entre los primeros cuatro productores de embriones a nivel global. De hecho, la Argentina es el segundo productor de embriones en América Latina, sólo por detrás de Brasil.
El desarrollo de biotecnologías avanzadas ha permitido a Argentina mantenerse como un referente en el sector, superando las limitaciones tradicionales de la reproducción equina. Según Carolina Alonso, magíster en producción equina y una de las fundadoras de la empresa, “la biotecnología nos ha permitido criar de manera más eficiente y en menos tiempo, lo que ha sido clave para fortalecer la industria”.
Además de la fertilización in vitro, Argentina también se ha destacado en la producción de clones de caballos, lo que refuerza aún más su posición como líder en biotecnología equina.
En su camino hacia la expansión y consolidación, In Vitro Equinos Argentina también ha invertido en la capacitación de nuevos profesionales. Según las fundadoras, uno de los pilares fundamentales de su empresa es el trabajo en equipo y la colaboración con otros sistemas productivos.
“No tenemos un establecimiento propio, sino que trabajamos con veterinarios y criadores en los campos o centros donde están los animales. Además, ofrecemos cursos de capacitación para formar a nuevos profesionales en estas técnicas innovadoras”, explica Alonso.
Con más de 315 transferencias realizadas y más de 200 preñeces confirmadas, el equipo de In Vitro Equinos Argentina se muestra optimista sobre el futuro del sector y su empresa. Las fundadoras aseguran que están comprometidas con el crecimiento de la industria equina en Argentina y con la expansión de su negocio a nuevos mercados internacionales.
“Nuestro compromiso es impulsar el sector ecuestre argentino. Creemos en el potencial del mercado y estamos convencidas de que nuestra tecnología de fertilización in vitro va a ser fundamental en el futuro de la reproducción equina en el país”, concluye Castañeira.
Con un enfoque innovador y una visión de futuro, estas tres emprendedoras están demostrando que, con esfuerzo y dedicación, es posible transformar una industria tradicionalmente conservadora y marcar la diferencia en el panorama internacional. In Vitro Equinos Argentina es un claro ejemplo de cómo las mujeres pueden liderar en sectores altamente especializados y contribuir al desarrollo de nuevas tecnologías que posicionan a Argentina como un referente global en biotecnología equina.