a Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) aumentó el valor de la facturación anual como criterio para que una compañía esté obligada a actuar como agente de retención y percepción de Ingresos Brutos. Dicho monto pasó de cuarenta millones de pesos a $110 millones.
De esta manera, muchas firmas que habían hecho el trámite porque ya tenían ingresos mayores a los $40 millones, ahora vuelven a no estar obligadas por no llegar a la nueva suma.
Así lo explica Alejandro Larroudé, socio de Barrero & Larroudé: “Si bien estas desprolijidades no deberían ocurrir, es cierto que a tantísimas empresas les ayuda no quedar obligadas a la inscripción. Pensemos que gran parte de ese universo de pymes no cuentan con una estructura administrativa que les permita realizar, en tiempo y forma, las percepciones y/o retenciones; con lo cual, en muchas ocasiones incurren en faltas que terminan costando intereses y sanciones”.
“Es un acierto el haber aumentado el monto de facturación anual que debe tener una pyme para quedar encuadrada como agente de recaudación, evitando de esta manera crearle mayores costos a las empresas y/o la incertidumbre de estar incumpliendo y de tener severas sanciones”, afirma Larroudé.