Por Agroempresario.com
En el marco de la 65ª reunión anual de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los ministros de Economía de Chile y Paraguay expusieron sus enfoques para enfrentar las posibles repercusiones de las políticas arancelarias anunciadas por Estados Unidos. Con un fuerte énfasis en la diversificación de mercados y la integración regional, ambos países demostraron su compromiso de proteger sus economías y mantener su competitividad en el comercio global.
Carlos Fernández Valdovinos, ministro de Economía y Finanzas de Paraguay, destacó la importancia de diversificar mercados para reducir la dependencia del comercio con Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales. Actualmente, la carne paraguaya, conocida por su calidad, se posiciona como uno de los productos más relevantes en las exportaciones del país. Sin embargo, el ministro subrayó que Paraguay cuenta con 120 países como destinos alternativos para sus productos, lo que podría mitigar cualquier impacto negativo de las medidas arancelarias estadounidenses.
Además de la diversificación, Fernández Valdovinos enfatizó la necesidad de fortalecer la integración con Brasil, describiéndo cómo una “China cercana” debido a su tamaño y relevancia en la región. Paraguay forma parte del Mercosur, un bloque económico que también está explorando acuerdos con Emiratos Árabes Unidos para ampliar las oportunidades comerciales.
Por su parte, Mario Marcel, ministro de Hacienda de Chile, aseguró que el país cuenta con una sólida infraestructura de acuerdos internacionales que le permiten adaptarse a la incertidumbre en el comercio global. Chile tiene tratados con más de 60 países, lo que representa un 85% del PIB mundial y brinda una gran flexibilidad para redirigir sus exportaciones en caso de restricciones por parte de Estados Unidos.
Uno de los desafíos clave para Chile está en su industria del cobre, donde Estados Unidos representa un 11,3% de las exportaciones del mineral. Trump ha anunciado investigaciones para determinar si la dependencia de las importaciones de cobre puede suponer un riesgo para la seguridad nacional. Aunque este análisis podría llevar a restricciones comerciales, Marcel enfatizó que Chile tiene mercados alternativos que podrían compensar el impacto.
Ambos ministros coincidieron en que los conflictos comerciales actuales refuerzan la necesidad de una mayor integración en América Latina. Sin embargo, Marcel reconoció que convertir esta integración en una realidad sigue siendo un desafío histórico para la región. “La integración ha sido una promesa que aún cuesta materializar, pero sigue siendo una oportunidad clave para mitigar los efectos de las tensiones globales”, afirmó.
En un escenario global marcado por la incertidumbre y la competencia, Chile y Paraguay buscan demostrar que la diversificación, las alianzas estratégicas y la resiliencia son herramientas efectivas para navegar los desafíos del comercio internacional. La reunión del BID no solo destacó los retos, sino también las oportunidades que la región tiene para fortalecer sus economías y construir un futuro más dinámico y competitivo.