Por Agroempresario.com
Durante varios años viajé muy nervioso cada vez que el avión atravesaba una zona de turbulencia. Nunca estuve en peligro real. El problema no era del avión, sino mío. Superé ese miedo con un curso “antipánico aéreo”, donde un piloto me dijo: “Juan Carlos, ¿no te parece que el ingeniero que diseñó el avión no tuvo en cuenta la turbulencia?”. Los aviones no se estrellan por turbulencia, sino por fallas estructurales.
Este principio puede aplicarse a la economía argentina en el contexto de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El acuerdo con el organismo genera incertidumbre, pero no altera el núcleo de la política económica del gobierno de Javier Milei. El equilibrio fiscal sigue siendo el objetivo central, con Federico Sturzenegger como una de las figuras clave en su implementación.
El documento del acuerdo con el FMI no incluirá definiciones explícitas sobre el futuro de la política cambiaria, lo que inevitablemente genera turbulencia en el mercado. ¿Por qué no se detallan estos aspectos? Hay dos posibles explicaciones: o bien no se ha llegado a un consenso con el Fondo, o lo pactado no puede comunicarse públicamente por razones estratégicas. En cualquier caso, la incertidumbre no debe confundirse con un cambio de rumbo.
Si el equilibrio fiscal se mantiene como eje, es lógico pensar que, una vez superada la transición —que incluye la salida del cepo cambiario—, el tipo de cambio será único y flotante. Para ello, el Banco Central no requiere reservas en la magnitud actual, ya que su rol en el sistema monetario podría redefinirse, como sucedió en la época de la convertibilidad.
Una de las paradojas de la Argentina es que quienes han defendido el Banco Central lo han llenado de pasivos sin respaldo, mientras que quienes proponen cerrarlo, primero buscan estabilizar. Milei ha planteado que el objetivo no es estafar a los tenedores de pesos, sino ofrecerles una alternativa concreta para preservar su poder adquisitivo.
En medio de la incertidumbre, la clave no es preguntarse si habrá más turbulencia, sino si la estructura del avión es lo suficientemente sólida para llegar a destino. La política económica del gobierno parece seguir su curso, sin desvíos significativos.