Por Agroempresario.com
Mendoza es una provincia repleta de atractivos turísticos, tanto en invierno como en verano. Uno de los más impresionantes es el Pozo de las Ánimas, una formación geológica única que fascina por su majestuosidad y el halo de misterio que la rodea. Este sitio, ubicado en el departamento de Malargüe, se encuentra sobre la Ruta Provincial 222, en el camino hacia el centro de esquí Las Leñas, y cada año recibe la visita de miles de turistas.
El Pozo de las Ánimas es una dolina, es decir, una depresión formada por la disolución de rocas debido a la erosión provocada por aguas subterráneas. En este caso, el colapso de dos cavernas dio origen a dos enormes cráteres de casi 300 metros de diámetro cada uno, que contienen lagos de aguas turquesas. Estos espejos de agua, que cambian de tonalidad según la luz del día, están rodeados de imponentes acantilados de tierra y roca, lo que le confiere un aspecto sobrecogedor.
El Pozo de las Ánimas no solo destaca por su impresionante belleza natural, sino también por las historias que lo envuelven. Según una leyenda indígena, un grupo de nativos cayó en los lagos y sus almas quedaron atrapadas en el lugar. Los pobladores aseguran que en los días de viento fuerte es posible escuchar los lamentos de estas ánimas en pena. Por esta razón, algunos lo llaman "Trolope-Co", un término mapuche que significa “agua del gritadero”.
El nivel del agua en los cráteres varía con la época del deshielo, haciendo que el paisaje se transforme constantemente. Además, existe la creencia de que con el paso del tiempo la delgada separación entre los dos pozos terminará cediendo, formando un único lago de mayor tamaño.
El acceso a esta maravilla natural es libre y gratuito, y su ubicación facilita la llegada en vehículo. Desde la ciudad de Malargüe, se puede arribar en menos de una hora recorriendo 60 kilómetros hacia el sur. La ruta está en buenas condiciones, lo que permite visitar el lugar en cualquier época del año.
El Pozo de las Ánimas es un destino ideal para los amantes de la naturaleza y la fotografía. Sus miradores naturales permiten capturar imágenes impresionantes de la precordillera mendocina y observar de cerca los procesos de erosión y formación de dolinas. También es una parada recomendada para quienes se dirigen a Las Leñas, uno de los centros de esquí más importantes del país.
Sin embargo, es fundamental tener en cuenta algunas precauciones. Se recomienda no acercarse demasiado al borde del cráter, ya que el terreno es inestable y podría ceder. Además, es preferible visitarlo en días con poco viento, no solo por seguridad, sino también para apreciar mejor el paisaje sin las fuertes ráfagas características de la zona. Finalmente, se aconseja llevar abrigo, ya que las temperaturas pueden ser bajas incluso en verano.
El Pozo de las Ánimas es, sin duda, un destino imprescindible para quienes buscan conocer los rincones más sorprendentes de Argentina. Su combinación de belleza natural, fenómenos geológicos únicos y relatos ancestrales lo convierten en un sitio inolvidable, donde la historia y la naturaleza se funden en un espectáculo impresionante.