Por Agroempresario.com
El Gobierno argentino aclaró que el reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no traerá consigo una eliminación automática del cepo cambiario. Durante su conferencia de prensa, el vocero presidencial, Manuel Adorni, explicó que el levantamiento del cepo será un proceso condicionado por una serie de variables macroeconómicas que el equipo económico monitorea cuidadosamente.
“Todo el mundo sabe que el programa con el FMI no implica inmediatamente el levantamiento del cepo en su totalidad al otro día de la firma del acuerdo. El presidente explicó las condiciones que se tienen que dar, una de las patas es resolver la hoja de balance del Banco Central”, sostuvo Adorni.
El director del Banco Central, Federico Furiase, detalló las tres condiciones fundamentales que deben cumplirse para avanzar en la liberación del mercado cambiario:
Aumento de reservas internacionales: Se necesita una mayor capitalización del Banco Central, un objetivo que podría lograrse a través del desembolso del FMI.
Reducción del desequilibrio monetario: Actualmente, la base monetaria asciende a 30 billones de pesos y debe converger con la base ampliada de 47,7 billones. Si bien se ha avanzado en esta corrección, todavía falta recorrido.
Convergencia de la inflación al nuevo tipo de cambio: Es fundamental que la inflación se alinee con la tasa de devaluación administrada y con la inflación de Estados Unidos para evitar tensiones en la economía.
“Los tiempos de esa transición los maneja el equipo económico, están diseñados desde el principio. Hay una secuencia lógica y no una restricción temporal. Lo único que tiene que suceder es que se cumplan estos objetivos macroeconómicos para que cuando se salga del cepo no haya tensión y se siga bajando la inflación”, explicó Furiase.
El mercado financiero ya anticipa que el primer desembolso del FMI podría ser mayor a lo estimado inicialmente. Se prevé que el organismo podría enviar un mínimo de USD 8.000 millones, lo que significaría un respaldo financiero considerable para las reservas del Banco Central.
Las declaraciones recientes de la directora del FMI, Kristalina Georgieva, reforzaron esta posibilidad, señalando que la Argentina ha llevado adelante un ajuste fiscal y monetario sin precedentes. “El argumento oficial es que el plan económico libertario ya concretó su ajuste y merece respaldo”, señalaron fuentes oficiales.
Históricamente, el 60% de los acuerdos con el FMI han incluido desembolsos iniciales de entre el 20% y el 30% del monto total del programa. Sin embargo, el Gobierno argentino insiste en que el nuevo programa será por USD 20.000 millones, con una liberación inicial de fondos de libre disponibilidad para el Banco Central.
La congresista republicana María Elvira Salazar solicitó al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, que interceda ante el FMI para que apruebe un primer desembolso de USD 15.000 millones, equivalente al 75% del total del programa. El pedido fue respaldado en redes sociales por el presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del Banco Central Santiago Bausili.
El Gobierno reiteró que la flexibilización del cepo no se realizará de forma abrupta, sino de manera progresiva. Furiase enfatizó que el plan prevé una salida gradual y en "capas", evitando un shock que genere volatilidad en el mercado cambiario.
“El FMI no exige nada porque el Gobierno ya tiene su propio programa y una secuencia clara. La salida del cepo será ordenada y alineada con la estabilización de las variables macroeconómicas”, explicó el director del Banco Central.
En este contexto, el equipo económico mantiene el foco en consolidar las reservas, continuar la desinflación y evitar desajustes que puedan poner en riesgo la estabilidad lograda hasta el momento. Si bien el levantamiento de las restricciones cambiarias es uno de los principales objetivos del Gobierno, su concreción dependerá de que las condiciones macroeconómicas sean las adecuadas.