Por Agroempresario.com
Hace trece años, Paula y Victoria Saiach decidieron dejar atrás sus carreras en el mundo de la contabilidad para emprender juntas en un ámbito totalmente desconocido para ellas: la decoración. Con una mezcla de intuición, aprendizaje y determinación, estas hermanas lograron convertir su negocio, L’Epicerie, en una de las casas de decoración más reconocidas de Corrientes.
El camino de las Saiach hacia el mundo del diseño de interiores comenzó casi por casualidad. "Empezamos con un pequeño local de blanquería y aromas en la calle, sin imaginar hasta dónde íbamos a llegar", recuerda Paula. En aquel entonces, ninguna de las dos tenía experiencia en comercio ni en decoración, pero la idea de emprender las entusiasmaba.
Victoria, quien trabajaba en una empresa familiar, fue quien propuso el desafío. A pesar de la distancia –Paula vivía en Curuzú Cuatiá y Victoria en Corrientes Capital–, ambas se lanzaron a la aventura con determinación. La sinergia entre sus habilidades y su pasión compartida hizo que la tienda creciera rápidamente, al punto de mudarse a un espacio más grande, una casa de estilo clásico en pleno casco histórico de la ciudad.
L’Epicerie funciona en una construcción de 1860 que, hasta hace pocos años, era el hogar de una familia tradicional correntina. “Esta casa es famosa en la ciudad porque es una de las pocas edificaciones antiguas que aún siguen en manos privadas”, explican las hermanas.
En su búsqueda de un espacio más amplio para la tienda, se toparon con esta propiedad de 800 m², una de las pocas de su estilo que no había sido convertida en museo o edificio público. La decisión de alquilarla y adaptarla para su negocio implicó un gran desafío, pero también una oportunidad única para darle un nuevo propósito a la construcción.
Más que una tienda, L’Epicerie se concibe como una experiencia. Organizada como si fuera una casa real, cuenta con un living, comedores, dormitorios y un quincho, cada uno ambientado con productos disponibles para la venta. “Queríamos que los clientes se sintieran en un hogar y pudieran visualizar cómo cada pieza encaja en un espacio real”, detallan.
Además, la tienda incluye un bazar y una florería, integrando distintas propuestas en un mismo lugar. "La florería surgió como una idea espontánea. Siempre usamos flores en la decoración, así que decidimos incorporarla como un servicio más", explican.
Lo que comenzó como una tienda de artículos decorativos pronto se transformó en un servicio integral de interiorismo. Gracias a la demanda de sus clientes, las hermanas empezaron a diseñar y fabricar sus propios muebles, ofreciendo piezas con entrega inmediata, algo poco común en el rubro.
Su capacidad para identificar oportunidades y adaptarse a las necesidades del mercado ha sido clave en su crecimiento. "No imaginábamos que íbamos a terminar decorando casas completas, pero los pedidos de los clientes nos empujaron en esa dirección", comentan.
A la hora de renovar la casa, las hermanas decidieron mantener su esencia original. "Respetamos los detalles arquitectónicos, pero añadimos elementos modernos para equilibrar el estilo", explican. Por ejemplo, en el comedor conservaron la boiserie y los muebles antiguos, pero suavizaron su apariencia al quitarles el lustre. En otras áreas, como el quincho, optaron por un estilo más descontracturado, con paredes de ladrillo a la vista y techos de chapa oxidada.
Cada rincón de la tienda refleja el equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo, lo que ha convertido a L’Epicerie en un punto de referencia en el mundo de la decoración en Corrientes.
Más allá de vender productos, las hermanas han convertido su tienda en un espacio de encuentro. Regularmente organizan talleres y eventos con diseñadores invitados, fomentando el aprendizaje y la creatividad en la comunidad.
Hoy, con una trayectoria consolidada, Paula y Victoria siguen expandiendo su proyecto con nuevas ideas. “Nunca imaginamos que este emprendimiento nos llevaría tan lejos, pero estamos felices de haber seguido nuestra intuición”, concluyen.
L’Epicerie es más que una casa de decoración; es la prueba de que, con pasión y determinación, los sueños pueden transformarse en realidad.