La semana pasada, David Lipton, máximo responsable del FMI, señaló que cualquier desembolso en la Argentina “puede que tenga que esperar un rato” ante las complejidades políticas y económicas que aumentaron tras las elecciones primarias presidenciales. Sin embargo, el organismo negó rotundamente que la relación con el país esté suspendida.
“Seguimos totalmente involucrados con las discusiones y estamos totalmente comprometidos”, sostuvo el director de Comunicaciones del FMI, Gerry Rice. “Es incorrecto decir que el FMI suspendió la relación con la Argentina”, agregó. El director remarcó además que “no es inusual” que los desembolsos previstos en un programa se demoren, ante la postergación del giro pendiente de US$5.400 millones en el acuerdo stand-by, que estaba previsto para luego del 15 de septiembre. Sin embargo, en el caso de la Argentina, el Fondo todavía no ha anunciado siquiera el inicio formal de la quinta revisión del programa, de la cual depende ese desembolso.
Rice destacó como un gesto de compromiso el hecho “notable” de que Kristalina Georgiera, quien asumirá el 1 de octubre como Directora Gerente del organismo, tuviera su primer encuentro bilateral con el ministro de Hacienda argentino, Hernan Lacunza.
Por otro lado, al ser consultado acerca de si la Argentina deberá esperar a que haya un nuevo gobierno electo para avanzar con los giros pendientes del programa, Rice respondió: “No tengo información específica sobre los tiempos”.
Además, el vocero principal del FMI dijo que las últimas conversaciones habían sido “productivas”. Al referirse al futuro liderazgo de Georgieva, afirmó que cabe esperar una “fuerte continuación” de los lineamientos establecidos por su sucesora, Christine Lagarde.