l año 2019 fue mejor que 2018 en el sector porcino argentino en cuanto a datos y resultados, pero con un crecimiento demasiado ralentizado en relación al promedio de los últimos 10 años.
A pocos días de haber culminado el año 2019, Juan Uccelli, consultor del sector porcino argentino e integrante de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), dio a conocer el balance del año finalizado para esa actividad, y opinó sobre lo que espera el sector para este 2020.
“Durante el año 2019, el sector porcino argentino en cuanto a datos y resultados, fue mejor que el año anterior, pero con un crecimiento demasiado ralentizado en base al promedio de los últimos 10 años, con un mercado local aún demandante y el contexto internacional convulsionado por la Peste Porcina”, resumió Uccelli.
“El año pasado fue mucho mejor que el 2018, pero se vieron las consecuencias de las pésimas medidas tomadas a fines del 2017 relacionadas con la disminución del IVA, y el aumento de los costos de inversión, al quedar un IVA por diferencial del 20%, como costo de la propia inversión lo que frenó un crecimiento sostenido”, lamentó.
En ese sentido, el consultor destacó que “cuando se analiza que en el año 2018 la diferencia entre los datos oficiales y los que manejamos nosotros era superior en un 15,2%, y en el 2019 al 18,9%, es porque aumentó mucho la venta por fuera de los controles oficiales, y la medida que tomaron en el Gobierno anterior para combatirla, les jugó totalmente en contra”.
Desde hace más de 15 años cotejamos el aumento de la venta de núcleos y concentrados exclusivamente para cerdos, y los relacionamos con el año anterior. El promedio de aumento en ventas del año 2019 fue del 3.3%. También lo hacemos con los productos veterinarios, como vacunas, exclusivas para cerdos y en este caso el crecimiento nos dio superior al 16%.
¿Hubo mayor concentración de la producción?
Sí, porque estos datos nos indican que no solamente aumentó la cantidad de animales, sino que este crecimiento fue más grande en los criaderos con aplicación de tecnología, en detrimento de los más precarios.
Esto respalda la fuerte salida de pequeños productores del sistema, por la imposibilidad de ser competitivos con las condiciones actuales.
Hubo una disminución de productores del 15%, repartido en una caída del 17,7% en los pequeños productores y del 1.4% en los medianos, y un aumento del 2.9% en el segmento de grandes productores.
Con respecto a la cantidad de madres en general, el especialista indicó que “la disminución fue del 0.2%, con una baja importante del 17.6% en los pequeños productores y un aumento del 4.5% en los medianos y del 3.5% en los grandes”.
En tanto, señaló que “la participación en la faena fue del 10.4% para los pequeños, del 39.6% para los medianos y del 50.0% para los grandes, consolidando que tan solo el 2.5% de los productores, tienen la mitad de la faena del país”.
Los pequeños productores siempre son los más vulnerables en los vaivenes económicos del sector, y su desaparición es la que más contribuye a la concentración de la producción.
¿Cómo fue el Margen Bruto de la producción primaria?
Mucho más interesante en 2019 que en el año anterior. Los valores dolarizados dieron un porcentaje del 21.3% antes de impuestos, un valor superior al promedio de los últimos 17 años que fue del 19.9%.
¿Cuáles fueron las razones?
Una de las más notorias es la suba constante a lo largo del año del animal en pie, cercana al 80%, y la diferencia con los valores de los cereales que aumentaron entre el 55% y 62%.
¿Cómo fue la situación en el resto de la cadena?
En el resto se produjo una situación más complicada, ya que la suba del animal en pie no se pudo trasladar de la misma manera que los cortes a salida de fábrica. Algo similar ocurrió con los lugares de venta.
Si bien el promedio de los cortes de cerdo y embutidos al público subió por encima de la inflación anual, fue inferior a la suba de la materia prima ingresada a los comercios. Por eso la industria y la comercialización, tuvieron un año con bajo Margen Bruto.
Sobre las importaciones, Uccelli dijo que se mostraron en baja en 2019, con una participación del 5.6%, luego de haber tenido un crecimiento constante los tres años anteriores.
“Se conjugaron varias razones, como el aumento del precio de los cortes importados con la aparición compradora de China, las dificultades en el poder de ingreso de los consumidores argentinos, la disminución de la producción de chacinados y la complicación de la devaluación del peso”, explicó.
“La caída entre el año 2018 y 2019 fue del 25.3%, pero si lo comparamos con la importación del 2015 el aumento fue del 163.7%, demasiado excesivo para las necesidades del mercado nacional”, graficó.
En cuanto a las exportaciones, el entrevistado, informó que “continuaron en aumento y el principal destino fue Rusia, aunque dejará de serlo este año por razones de precio y regulaciones de dicho país”.
Asimismo, indicó que “desde agosto del año pasado se abrió el mercado Chino, tendiente a quedarse con el primer lugar como destino de las exportaciones argentinas este año”.
Si bien el consultor manifestó que se esperaba un aumento de las exportaciones superior al 30%, el cierre definitivo fue más modesto con el 15.9%.
En consecuencia, destacó que “la disminución de las importaciones y el aumento de las exportaciones, podría generar un saldo favorable en la balanza comercial este año”.
La combinación de bajo crecimiento, disminución de importaciones y aumento de las exportaciones -según dijo el entrevistado- reflejó un bajo resultado de apenas un 2.1% en el aumento del consumo per cápita en Argentina, ya que fue de 18.4 kpc y en 2018 fue de 18 kpc.
“El aumento en el consumo como carne fresca continuó con su mayor participación con el 84.7% del total”, informó.
“Esto demuestra que hay un mercado aun apto de crecimiento, siempre y cuando esté un 20% por debajo del precio de la carne vacuna”, consideró Uccelli.
¿Qué se podría esperar en general para el sector porcino en este año 2020?
Es importante resaltar que los crecimientos en el sector porcino son las consecuencias que se toman entre los 12 y 18 meses anteriores. El año 2019 fue el más bajo de la década y no sería nada raro que las consecuencias se trasladen al presente año.
¿Podría haber un crecimiento?
Sí, los datos oficiales indican un crecimiento, pero de tan solo el 0.50% en la faena, y los datos que nosotros manejamos son del 3.3% en cabezas y de 3.8% en kilos producidos, con una variación importante según el tamaño de las explotaciones.
¿Cree que continuará la concentración productiva?
Sí, se muestra una leve pero firme tendencia a la concentración, como viene sucediendo desde hace varios años.
El ABC Rural