Por Agroempresario.com
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) dio un paso decisivo hacia la modernización de los servicios portuarios y fluviales con la publicación de tres resoluciones claves —33/2025, 38/2025 y 39/2025— en el Boletín Oficial. Estas medidas apuntan a reforzar la seguridad, mejorar la eficiencia y otorgar previsibilidad en la hidrovía Paraguay–Paraná, un corredor logístico vital para el comercio exterior de Argentina y de los países vecinos.
La hidrovía Paraguay–Paraná es mucho más que un cauce navegable: constituye el eje central de la logística agroindustrial y minera del Cono Sur. Por allí transitan anualmente millones de toneladas de granos, combustibles, minerales y cargas contenerizadas que representan cerca del 80% de las exportaciones argentinas, además de los envíos de Paraguay, Brasil, Uruguay y Bolivia hacia el Atlántico.
Cada ajuste normativo, por lo tanto, tiene un impacto directo en la competitividad regional. La ANPYN reconoce esta realidad y por eso busca ordenar la gestión mediante reglas claras que fortalezcan la seguridad de la navegación y reduzcan la incertidumbre de los operadores.
Las medidas publicadas abarcan tres ejes principales:
En conjunto, las tres resoluciones buscan transparentar la operatoria, reducir la informalidad y fortalecer la coordinación entre terminales portuarias, navieras y autoridades. Sin embargo, también plantean interrogantes sobre su impacto en los costos logísticos.
Los exportadores temen que el ajuste tarifario pueda encarecer la operatoria y afectar la competitividad frente a otros corredores internacionales. No obstante, los especialistas destacan que, a mediano plazo, la mayor seguridad y previsibilidad pueden generar ahorros derivados de menores demoras y riesgos.
La modernización no se limita al caso argentino. Paraguay y Bolivia dependen casi por completo de la hidrovía para colocar sus exportaciones en el Atlántico, mientras que Brasil y Uruguay también la utilizan como vía complementaria para sus cargas. La implementación de las resoluciones exigirá coordinación multinacional, para evitar tensiones y garantizar la fluidez de los intercambios.
En este sentido, la ANPYN señaló la importancia de articular políticas conjuntas con los organismos homólogos de los países vecinos, asegurando que la modernización no se traduzca en barreras logísticas sino en una mayor integración.
La publicación de las resoluciones 33/2025, 38/2025 y 39/2025 marca el inicio de un proceso de transformación en la gestión portuaria y de navegación fluvial. El desafío será lograr un equilibrio entre regulación, costos y servicios, de modo que los beneficios de eficiencia y seguridad no se vean opacados por un encarecimiento excesivo de la logística.
Con una hidrovía más segura, moderna y previsible, la región busca consolidar su rol como un actor clave en el comercio internacional. En un mundo donde la logística define la competitividad de las exportaciones, avanzar hacia un esquema ordenado y sostenible se convierte en una necesidad impostergable.