Por Agroempresario.com
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) celebró su reunión plenaria mensual con la participación de más de 40 cámaras y entidades del sector, donde se definieron estrategias clave para fortalecer las exportaciones y promover inversiones en la agroindustria. Entre los temas centrales estuvo la necesidad de avanzar con el Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), un proyecto que busca complementar al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), actualmente limitado a empresas con desembolsos superiores a U$S 200 millones.
El RIMI surge como una plataforma destinada a facilitar el acceso a incentivos fiscales y aduaneros a empresas de menor escala, incluyendo micro, pequeñas y medianas empresas del sector agroindustrial. Mientras el RIGI establece un piso de inversión elevado que excluye a gran parte de las compañías locales, el RIMI propone niveles escalonados: microempresas con U$S 150.000, pequeñas con U$S 600.000, medianas tramo 1 con U$S 3,5 millones, tramo 2 con U$S 9 millones, y el resto de las empresas con base de U$S 30 millones.
Entre los beneficios contemplados figuran mejoras en el pago del Impuesto a las Ganancias, devolución anticipada del IVA y exención del pago de derechos de exportación cuando superen el monto exportado el año anterior. Según el presidente del CAA, Gustavo Idígoras, “el sector agroindustrial urge a Diputados a tratar la Ley de Inversiones (RIMI). Esta ley podría generar una fuerte recuperación de la inversión a nivel federal y potenciar la competitividad del país”.
Idígoras agregó que “el CAA continuará trabajando para impulsar esta iniciativa, así como otros proyectos de ley como los de biocombustibles y riesgo agropecuario, que complementan el desarrollo integral del sector”.
Durante la plenaria, el CAA también destacó su estrategia de cooperación con el Gobierno nacional para fortalecer las exportaciones argentinas. Se firmó un acuerdo con el Grupo de Países Productores del Sur (GPS) con el fin de mejorar el análisis de mercados internacionales, particularmente en un contexto marcado por conflictos geopolíticos y barreras comerciales.
Además, se llevó a cabo una reunión con el Secretario de Negociaciones Económicas Internacionales, Embajador Fernando Brum, para tratar el acceso a mercados de productos como carnes, frutas, lácteos, cereales y oleaginosas. También se abordaron negociaciones multilaterales sobre reglas sanitarias y fitosanitarias.
Idígoras señaló que “la reunión con el equipo económico de la Cancillería fue muy positiva. Nos sentimos acompañados por una Cancillería que comprende la necesidad de una articulación público-privada para defender los intereses exportadores de la agroindustria en un contexto muy agresivo, con nuevas formas de proteccionismo internacional”.
Otro eje de la agenda fue el fortalecimiento del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La presidenta del organismo, María Beatriz ‘Pilu’ Giraudo, destacó la importancia de consolidar al Senasa como una herramienta fundamental para certificar exportaciones y garantizar la seguridad sanitaria de los productos argentinos.
El CAA propuso reactivar las mesas técnicas para avanzar en la facilitación regulatoria y en negociaciones sanitarias. Idígoras destacó que “la presencia de Giraudo demuestra interés en una agenda común que busca un SENASA fortalecido, autónomo y con plena capacidad técnica”. También participó el subsecretario de Mercados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Agustín Tejeda, quien lidera las negociaciones técnicas agroindustriales y acompaña a la Cancillería en foros internacionales.
El RIMI y los proyectos complementarios representan una oportunidad estratégica para que la agroindustria argentina pueda crecer de manera federal, atrayendo inversiones, generando empleo y ampliando la capacidad exportadora. Desde el CAA subrayan que la combinación de incentivos fiscales, fortalecimiento del Senasa y cooperación con organismos internacionales permitirá a las empresas locales competir de manera más efectiva en mercados globales.
En este sentido, la reunión plenaria del CAA consolidó su rol como interlocutor clave entre productores, cámaras y autoridades gubernamentales, reafirmando el compromiso del sector con la innovación, la competitividad y la expansión de las exportaciones argentinas.