Por Agroempresario.com
En diálogo con El Economista, el diputado nacional Ricardo López Murphy reflexiona sobre los desafíos económicos y políticos que enfrenta el país, y analiza su campaña como candidato de Republicanos Unidos por la Ciudad de Buenos Aires para las elecciones del 26 de octubre de 2025. “Cuando planto la bandera no miro para donde sopla el viento”, afirma el exministro, fiel a su estilo directo y crítico.
Con una carrera que lo ha atravesado por la academia, la docencia, la gestión pública y la política partidaria, López Murphy ofrece una mirada integral sobre la situación actual del país, los errores del Gobierno de Javier Milei y los retos que enfrenta el sistema parlamentario para garantizar estabilidad y crecimiento económico.
Nacido en Buenos Aires en 1951, López Murphy es hijo de Juan José López Aguirre, empresario y político, y de Brígida Murphy, empleada de la aerolínea Varig. Su infancia y juventud estuvieron marcadas por la política: su bautismo fue un acto simbólico de resistencia, con Arturo Frondizi como padrino de hecho, en medio de un operativo policial que rodeaba la iglesia de Caballito, en la ciudad de Buenos Aires.
Estudió economía en la Universidad Nacional de La Plata y luego se especializó con una maestría en Chicago, gracias a una beca de la OEA. Su carrera académica se combinó con la docencia en instituciones como la UCEMA, donde fue distinguido como Doctor honoris causa, y con publicaciones de referencia en economía y finanzas, incluyendo Deuda interna y estabilidad financiera y Políticas públicas, reforma fiscal y crecimiento económico.
López Murphy ocupó cargos clave como Ministro de Economía, Defensa e Infraestructura durante la gestión de Fernando de la Rúa. Fue candidato presidencial en 2003, obteniendo el 16,37% de los votos, y actualmente busca renovar su banca como diputado nacional en la Ciudad de Buenos Aires bajo la bandera de Republicanos Unidos.
Sobre su experiencia legislativa, ha sido crítico de las políticas del Gobierno: “Soy siempre un defensor del equilibrio fiscal. Por eso voté a favor del veto previsional. En el caso de discapacidad, llevé una propuesta de financiamiento con el impuesto a los combustibles”, explicó en la entrevista, destacando su postura en defensa de la transparencia y la eficiencia del Estado.
Recientemente, López Murphy recibió críticas del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, quien cuestionó su historial de votaciones. El diputado respondió con firmeza: “Lo que me llama mucho la atención es que él apoye a un Gobierno corrupto e inmoral como éste”.
Respecto al conocido caso del audiogate, López Murphy declaró: “Le diría a Milei que no hay segundas oportunidades para los corruptos. Caiga quien caiga, vamos a sanear el Estado”, subrayando la necesidad de responsabilidad y ética en la función pública.
Uno de los temas centrales de la entrevista fue el impacto de la política monetaria. López Murphy advirtió: “Con este nivel de tasas es imposible que algo funcione. No entiendo cómo el Gobierno puede sostener tasas tan altas”, señalando que la presión sobre el tipo de cambio y la marginalidad social amenaza la competitividad y el empleo formal en el país.
Propone un esquema de flotación cambiaria con compras diarias del Banco Central, similar al modelo chileno, para estabilizar la moneda y generar previsibilidad en los mercados. Enfatizó que la economía requiere inversión y crecimiento sostenido para garantizar la viabilidad social, especialmente frente al aumento de personas en situación de calle en Buenos Aires.
Sobre la necesidad de una reforma laboral integral, López Murphy defendió la creación de contratos de aprendizaje al estilo alemán, modificaciones al artículo 23 de la Ley de Contrato de Trabajo y convenios por empresa para reactivar el empleo formal. Además, destacó que las pymes llevan más de veinte años sin crecimiento sostenido, y que tasas de interés altas y un dólar artificialmente deprimido destruyen la competitividad.
El diputado planteó aumentar las jubilaciones y financiarlo mediante impuestos al juego y los cigarrillos, buscando corregir los atrasos y desigualdades generadas por la caída de los haberes entre 2019 y 2024. Señaló que esta medida permitiría recuperar parte del poder adquisitivo de quienes aportaron a lo largo de su vida laboral.
López Murphy explicó que la fragmentación de sectores de centro se debe, en parte, a la suspensión de las PASO, que eliminó un mecanismo de coordinación entre partidos. Considera que con primarias abiertas habría sido posible consolidar frentes más amplios y cooperar en elecciones parlamentarias, limitando la proliferación de candidaturas y fortaleciendo la institucionalidad.
El diputado señaló que el verdadero desafío no es quién gana la elección, sino evitar que sectores anacrónicos vinculados al kirchnerismo obtengan gran cantidad de votos. “El futuro económico depende de que esos sectores no hagan una gran elección”, afirmó.
Resaltó la importancia de la cooperación parlamentaria para sancionar leyes clave: reformas de seguridad social, coparticipación, tributación y laboral requieren mayorías que el Gobierno actual no puede asegurar sin diálogo.
López Murphy recordó su experiencia como candidato presidencial en 2003 y como ministro en 2001, destacando que los problemas estructurales del país requieren cambios profundos. Señaló que, de haber triunfado en 2003, la economía y la institucionalidad del país serían distintas, y que hoy es esencial lograr resultados electorales que permitan encaminar reformas necesarias.
Respecto al ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, López Murphy afirmó: “Federico defiende al gobierno del que forma parte y yo marco mis diferencias. Eso está bien y es parte de la vida política”. Subrayó la necesidad de transparencia en casos como Libra, fentanilo y los audios, defendiendo la liberación de información de computadoras y teléfonos de funcionarios para garantizar claridad y rendición de cuentas.
La vida familiar y cotidiana de López Murphy refleja su cercanía con la ciudadanía. Casado con Norma Ruis desde hace 51 años, padre de tres hijos y abuelo de siete nietos, mantiene hábitos modestos, como viajar en colectivo en Buenos Aires. Destaca la práctica de natación, actividad que comparte con sus nietos, y la formación académica de rigor que combina con compromiso político.
Para López Murphy, la prioridad es construir un país con estabilidad económica, institucionalidad sólida y empleo formal robusto. Advierte sobre los riesgos de políticas extremas y la necesidad de cooperación parlamentaria, subrayando que la acción de los sectores kirchneristas puede determinar en gran medida el rumbo económico y social del país. Su candidatura busca ofrecer alternativas claras para quienes buscan equilibrio fiscal, ética en la política y crecimiento sostenible.