Por Agroempresario.com
La empresa cervecera artesanal Antares, junto a investigadores del CONICET de Mar del Plata, participan del programa internacional BrewSelBar, financiado por la Comunidad Europea con 475 mil euros, con el objetivo de desarrollar un bioestimulante vegetal a partir del bagazo cervecero (GSC). La iniciativa apunta a ofrecer soluciones a desafíos globales como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la mejora de la productividad agrícola.
El proyecto busca extraer un bioestimulante vegetal innovador enriquecido con selenio, derivado del grano gastado de cervecería. Este subproducto, abundante en la industria cervecera, adquiere un nuevo valor agregado al ser transformado en insumo agrícola de alto rendimiento. Según los responsables, la aplicación del bioestimulante permitirá aumentar la tolerancia de los cultivos de cebada a la sequía y producir granos biofortificados con selenio, un oligoelemento vital para la salud humana.
El proyecto forma parte del programa Horizonte 2024 Marie Skłodowska-Curie Research and Innovation Staff Exchange, donde participan cinco organismos europeos y dos argentinos, entre ellos la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la Universidad Técnica de Berlín (TU) y la Universidad Tecnológica de Dinamarca (DTU). La iniciativa busca optimizar los procesos de extracción del GSC, enriquecerlo con selenio y validar su eficacia en laboratorio y en campo, fomentando una bioeconomía circular y reduciendo los residuos industriales.
El equipo de Antares fue invitado por Gabriela Guevara, directora del Grupo de Investigación en Bioquímica Vegetal de la UNMDP/CONICET, para aportar su experiencia en la producción artesanal de cerveza. Guevara destaca que “con este bioestimulante se espera que las plantas produzcan más y mejor en condiciones ambientales adversas, incrementando su resiliencia al estrés por sequía y generando granos enriquecidos en selenio”.
El proyecto iniciará en enero de 2026 y finalizará en diciembre de 2029, culminando con una producción piloto en la fábrica de Antares, donde se evaluará la eficacia del bioestimulante a escala industrial.
Leonardo Ferrari, cofundador de Antares, asegura que la compañía decidió asumir el desafío de transformar el bagazo cervecero en un insumo agrícola de alto valor agregado para combinar sostenibilidad con desarrollo local. Ferrari explica que el objetivo es producir cervezas enriquecidas con selenio, un nutriente que ayuda a regular funciones del organismo, apoyar el sistema inmunológico y actuar como antioxidante.
El bioestimulante se aplicará al tratamiento de semillas de cebada, generando plantas tolerantes a la sequía y enriquecidas en selenio. Posteriormente, los granos obtenidos permitirán elaborar malta cervecera para producir cervezas funcionales con beneficios nutricionales.
Durante 2024, Antares participó en el programa “Cuidando Lo Nuestro”, destinado a fortalecer la economía circular en Mar del Plata y la región. La iniciativa incluyó la recuperación de latas de aluminio junto a la UNMDP, la Cámara Fortalecerse, la Cámara de la Industria Plástica de Mar del Plata, la ONG Reconstruir y la cooperativa Verde Esperanza.
Entre abril y agosto de 2024, se recuperaron 164 kg de aluminio, equivalentes a unas 12 mil latas, así como 122 kg de cartón, 89 kg de nylon, 75 kg de papel y 143 kg de vidrio. Las ganancias de la cooperativa fueron compartidas con la Cooperadora de los Hospitales de Mar del Plata (HIGA-HIEMI), destinados a la compra de equipos médicos, insumos para pacientes y apoyo a hospitales públicos.
El proyecto BrewSelBar no solo busca generar soluciones agrícolas más resilientes, sino también fomentar una economía circular en la producción de cerveza artesanal. El uso del bagazo como materia prima para bioestimulantes representa un paso significativo hacia la reducción de residuos industriales y la valorización de subproductos cerveceros.
Ferrari concluye que, si bien por el momento el desarrollo está en etapa de investigación, el bioestimulante podría abrir nuevas líneas de productos y permitir la producción de cervezas biofortificadas, combinando innovación tecnológica, sustentabilidad ambiental y desarrollo económico local.