T
ras conocerse que un equipo de científicos australianos del Biomedicine Discovery Institute (BDI) de la Universidad de Monash consiguió matar al coronavirus en 48 hs con la aplicación de ivermectina en cultivos celulares, un consorcio multidisciplinario de investigadores argentinos busca que se apruebe para tratar a pacientes que padecen la enfermedad.
Así lo manifestó Carlos Lanusse, un médico veterinario que estudia las propiedades de la ivermectina desde hace más de veinticinco años. La ivermectina es utilizada en la ganadería para el control de parásitos gastrointestinales y pulmonares, así como de la garrapata. No obstante, ésta no sería la primera aplicación en humanos: ya se ha usado para tratar la oncocercosis en países de África, la pediculosis y el dengue.
De acuerdo a Lanusse, quien es director del Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (Civetan) de la Universidad Nacional del Centro, el próximo paso es demostrar que con la ivermectina se puede inhibir la replicación viral en pacientes infectados tal como se consiguió in vitro. Para ello, primero deben hallar la dosis acorde.
El citado consorcio de científicos, conformado por investigadores del Civetan, la Fundación Mundo Sano y la Universidad de Salta, busca conseguir la autorización para poder trabajar en esa dirección. “Estamos buscando la aprobación de las instituciones que correspondan para que esto se pueda realizar”, afirmó Lanusse.
“Hay que ser cautelosos, pero lo bueno de todo esto es que hay mucho conocimiento sobre la farmacología de la droga. Nunca vamos a tener una respuesta como en in vitro, pero siendo una droga segura que ya se usa tiene una ventaja”, expresó el directivo, a la vez que remarcó que se utilizaría para los primeros estadios del proceso de infección.