El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, mantuvo esta semana una reunión en Buenos Aires con el secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, en la que presentó una serie de reclamos vinculados al avance de obras, el desarrollo minero, la política energética y las deudas nacionales que afectan a la provincia. El encuentro, informado por El Economista, ocurrió en un contexto de creciente tensión entre la administración provincial y el Gobierno de Javier Milei, debido a decisiones pendientes que, según la gobernación, impactan en el empleo, la competitividad y la economía doméstica de los santacruceños.
De acuerdo con fuentes del Ejecutivo provincial citadas por el medio, las demoras nacionales ya generan consecuencias directas en distintos sectores productivos. En este marco, Vidal planteó la necesidad de acelerar definiciones en minería, petróleo y energía, además de destrabar obras clave que permanecen paralizadas desde hace meses.
Santa Cruz es hoy la principal provincia minera del país en términos de exportaciones, con un peso creciente en oro, plata y minerales críticos demandados por la transición energética global. Según el análisis compartido por El Economista, el gobierno provincial considera que el contexto internacional presenta una oportunidad “estratégica” que la Argentina no puede desaprovechar por falta de decisiones.
En ese sentido, desde la Casa de Gobierno de Santa Cruz señalaron que "es fundamental que estos recursos se transformen en más empleo, desarrollo y beneficios reales para los santacruceños". Según el artículo original, la administración de Vidal sostiene que la provincia podría captar al menos U$S 1.200 millones en nuevos proyectos durante los próximos años si Nación avanza con reglas claras y una hoja de ruta concreta para el sector.

Este potencial, indican, se concentra especialmente en pórfidos de cobre, uranio, vanadio y plata de alta ley, minerales que hoy son buscados activamente por mercados como Estados Unidos, Europa y Corea del Sur. Sin embargo, los programas de inversión continúan en pausa debido a la ausencia de medidas regulatorias y definiciones fiscales, lo que –según la provincia– desalienta desembolsos de compañías internacionales y retrasan etapas de exploración.
Uno de los pedidos más firmes que llevó Vidal a la reunión fue la reactivación de las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, paralizadas pese a que, según la provincia, el financiamiento internacional ya está garantizado.
El medio destaca que el gobernador insistió en destrabar los trabajos y recordó que los fondos chinos continúan disponibles. De acuerdo con su planteo, la reanudación inmediata permitiría recuperar miles de empleos directos e indirectos y avanzar hacia la diversificación de la matriz hidroeléctrica nacional.
Según informó El Economista, Vidal remarcó ante Nación que la obra solo necesita “una decisión política” para retomar el ritmo previo a la suspensión. La provincia sostiene que la paralización no solo afecta a Santa Cruz, sino que compromete la capacidad energética futura del país.
Otro punto central del encuentro fue la deuda acumulada por Nación correspondiente al subsidio de zona fría, que supera los $15.000 millones y que, de acuerdo con la gobernación, ejerce una presión considerable sobre las finanzas provinciales.
La falta de actualización y pago del beneficio –destinado a reducir el costo del gas en regiones de bajas temperaturas– complica la planificación presupuestaria y obliga a Santa Cruz a asumir gastos que no le corresponden. Fuentes provinciales explicaron al medio que este atraso genera dificultades para equilibrar las cuentas públicas y limita la capacidad de inversión en infraestructura energética.
En materia de hidrocarburos, el gobernador planteó la necesidad de que Nación garantice un escenario estable para sostener la actividad en áreas convencionales y no convencionales. Según la reconstrucción del encuentro realizada por El Economista, Vidal transmitió que la eliminación de retenciones al petróleo convencional –ya aplicada en provincias vecinas como Chubut y Neuquén– debe complementarse con un plan integral que incentive inversiones y proteja el empleo.

El mandatario provincial considera que Santa Cruz podría incrementar de manera significativa su contribución al mapa energético argentino, pero remarca que la inacción nacional pone en riesgo la continuidad de proyectos clave en el sector.
A lo largo del encuentro con González, Vidal reiteró su postura de que la provincia “puede convertirse en uno de los polos energéticos y mineros más importantes del país”, pero advirtió que “no hay desarrollo posible sin decisiones rápidas y coordinadas”. Esta frase, citada textualmente por El Economista, sintetiza el núcleo del reclamo provincial.
Según detalló el medio, el Gobierno de Santa Cruz considera que la reunión fue un paso importante, aunque insuficiente. En Río Gallegos esperan ahora que la Casa Rosada defina un rumbo claro para las obras paralizadas, libere los fondos adeudados y presente una estrategia de mediano plazo para los sectores productivos mencionados.
Si bien el encuentro dejó abierta una mesa de trabajo conjunta, la administración provincial insiste en que el tiempo de espera ya impacta en la actividad económica. Las autoridades santacruceñas señalan que la demora en decisiones críticas está alterando la dinámica del empleo, afectando la planificación del sector privado y postergando inversiones que podrían fortalecer la economía provincial en un contexto internacional favorable.
El Economista subraya que, desde la óptica del Gobierno de Santa Cruz, los recursos naturales que posee el territorio pueden transformarse en un motor del desarrollo si existe acompañamiento concreto por parte de Nación. Sin embargo, indican que las señales hasta ahora han sido insuficientes y que la incertidumbre regulatoria es el principal obstáculo para atraer capitales.
En este escenario, el gobernador espera definiciones inmediatas del gobierno de Javier Milei, especialmente en lo referente a obras estratégicas, incentivos al sector energético y políticas mineras que alineen a la provincia con la demanda global de minerales críticos.