El empresario Santiago Blaquier, heredero del grupo Ledesma, compró el Ingenio Concepción, uno de los establecimientos clave del complejo sucroalcoholero de Tucumán, y asumió el control de la planta industrial ubicada en Banda del Río Salí. La operación se cerró a fines de diciembre de 2025, se canalizó a través de una nueva sociedad y marcó un cambio relevante en la estructura de control de uno de los principales activos industriales de la provincia, en un contexto de creciente interés por el sector azucarero del norte argentino. La información fue difundida por Infobae.
La transacción se realizó por un monto cercano a los USD 100 millones y se concretó mediante la sociedad Ingenios de Tucumán S.A., creada específicamente para administrar el activo adquirido. De este modo, Blaquier formalizó su ingreso al negocio azucarero tucumano de manera independiente, fuera del ámbito societario del grupo Ledesma, con sede histórica en Jujuy.
El Ingenio Concepción es uno de los establecimientos de mayor capacidad productiva de la industria azucarera provincial. Cuenta con una dotación superior a 1.000 trabajadores y cumple un rol central en el entramado económico local, tanto por su volumen de producción de azúcar y alcohol como por su impacto indirecto sobre proveedores, transportistas y productores cañeros de la región.
Según se informó, la operación se limitó exclusivamente a la planta fabril y no incluyó tierras ni otros activos agrícolas. Este punto resultó determinante en el diseño de la compra y en la continuidad del esquema productivo, ya que los cañeros proveedores mantuvieron sus vínculos comerciales habituales con el ingenio bajo acuerdos independientes, una práctica extendida en la cadena sucroalcoholera tucumana.

Desde la firma compradora señalaron que la decisión de avanzar con la adquisición respondió a un proyecto personal de largo plazo por parte de Blaquier, basado en su trayectoria en la industria azucarera y en una estrategia enfocada en la productividad, el trabajo conjunto y la generación de valor. El objetivo declarado es consolidar una gestión industrial eficiente, con una mirada de desarrollo sostenido.
En ese marco, la compañía aclaró que la iniciativa no mantiene vínculos societarios, operativos ni financieros con Ledesma S.A.A.I. ni con Desdelsur S.A., una empresa productora y exportadora de legumbres en la que Blaquier también tiene participación. Antes de cerrar la operación, el empresario presentó su renuncia al directorio del Grupo Ledesma, una decisión comunicada formalmente con el fin de evitar posibles conflictos de interés.
Desde su entorno indicaron que, pese a su salida del órgano de administración, la relación profesional con los accionistas de la compañía jujeña se mantuvo en buenos términos, en línea con una transición ordenada hacia un proyecto empresario propio.
La conducción operativa del Ingenio Concepción quedó en manos de Martín Franzini, quien fue designado gerente general de Ingenios de Tucumán S.A. Franzini cuenta con experiencia previa en el sector: antes de la operación se desempeñaba como director del Negocio de Azúcar y Alcohol en Ledesma. Tras concretarse la compra, se trasladó a Tucumán para asumir la gestión integral del establecimiento.

Desde la empresa destacaron que la nueva etapa no se limita a la administración industrial, sino que incluye una agenda de vinculación institucional con el Gobierno provincial, los productores cañeros y otros actores del sector azucarero, tanto a nivel local como regional. El foco, señalaron, estará puesto en la cooperación, el diálogo y la construcción de relaciones de largo plazo que aporten previsibilidad a la actividad.
La planta del Ingenio Concepción pasó así a integrar la estructura productiva de Ingenios de Tucumán en una operación centrada en la gestión fabril y el desarrollo industrial. Hasta el cierre de la transacción, el establecimiento pertenecía a Complejo Alimenticio San Salvador S.A., controlado por Martín Luque, quien formalizó el acuerdo con Blaquier en un encuentro en el que se definieron los términos de la transferencia.
El cierre de la operación se concretó el 30 de diciembre, con una presentación formal entre ambas partes. Ese mismo día, Blaquier y Franzini realizaron una visita protocolar al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, en la Casa de Gobierno provincial, como parte de la presentación institucional del nuevo esquema de control del ingenio.
Considerado uno de los establecimientos de mayor envergadura del norte argentino, el Ingenio Concepción se destaca no solo por la molienda de caña de azúcar, sino también por la elaboración de derivados industriales dentro del complejo sucroalcoholero. Esta diversificación productiva lo posiciona como un actor relevante en términos de producción, empleo y aporte fiscal en la provincia.
La compra se inscribe en un contexto en el que distintos jugadores del sector manifestaron interés por activos industriales azucareros en el norte del país, en un escenario marcado por la búsqueda de escala, eficiencia y consolidación. En ese marco, el desembarco de Blaquier como nuevo propietario del Ingenio Concepción representó un movimiento significativo por su perfil empresario y su experiencia previa en la agroindustria.

Desde la compañía confirmaron que la operación no implicó cambios en la dotación de personal. El ingenio continuó operando con su estructura laboral habitual, garantizando la continuidad de las fuentes de empleo directas e indirectas, un aspecto considerado clave para la economía local y para las comunidades vinculadas históricamente a la actividad azucarera.
Con esta adquisición, Blaquier dio un paso relevante en la expansión de su actividad empresaria y abrió una nueva etapa para uno de los ingenios más emblemáticos de Tucumán, en un sector estratégico para la provincia y para el entramado productivo del norte argentino.