Argentina enfrenta una oportunidad histórica para redefinir su modelo de desarrollo económico a partir de la agrobioindustria, la bioeconomía y la convergencia entre tecnología, ciencia y territorio. Así lo sostuvo Federico Mayer, fundador del Club AgTech, durante la presentación de su libro AGRO 10X: La plataforma para potenciar Argentina, realizada en la Sociedad Rural Argentina, en un encuentro con periodistas y referentes del sector agroindustrial.
El evento se desarrolló en los últimos días y reunió a productores, empresarios, académicos y especialistas vinculados al agro y la innovación. En ese marco, Mayer planteó que el país se encuentra ante un cambio de época, impulsado por la combinación de digitalización, inteligencia artificial y biotecnología, un proceso que está modificando la forma de producir, intercambiar información y generar valor, con el sistema agroindustrial como uno de los principales protagonistas.
Según explicó el autor, esta nueva etapa tecnológica permite avanzar hacia organizaciones más eficientes y colaborativas, basadas en el uso de sensores, algoritmos, redes de datos y almacenamiento masivo de información, herramientas que transforman la toma de decisiones y amplían las posibilidades productivas en toda la cadena agroindustrial.
En paralelo, Mayer señaló que el mundo atraviesa una creciente presión derivada de los límites planetarios, lo que coloca al agro en un rol estratégico. “El sector agropecuario es el único capaz de secuestrar carbono de manera masiva y, a partir de ello, generar biomasa transformable en alimentos, energía y biomateriales”, afirmó durante su exposición. En ese contexto, sostuvo que los desafíos ambientales globales no solo representan una restricción, sino también una oportunidad económica y productiva.
El planteo se apoya, además, en un cambio de enfoque del sistema financiero internacional. Mayer remarcó que nuevas corrientes de inversión reconocen que el 60% del PBI global depende directamente de la naturaleza, lo que redefine la relación entre sostenibilidad y negocios. Bajo esa mirada, el cuidado de los recursos naturales deja de ser exclusivamente una cuestión ambiental para convertirse en un factor central de competitividad y creación de valor.
A partir de ese diagnóstico, el autor propuso abandonar una lógica meramente adaptativa frente a los cambios globales y asumir un rol activo como “hombres y mujeres transformadores”, capaces de diseñar nuevas realidades productivas en un escenario cada vez más volátil y complejo. Para Mayer, el desafío no pasa por esperar soluciones externas, sino por construir capacidades propias a partir de la colaboración y la innovación.

En ese sentido, identificó una serie de activos estratégicos con los que cuenta la Argentina para aprovechar este contexto. Entre ellos, destacó un sector agro-bioindustrial competitivo y profesional, con un grado creciente de incorporación de prácticas sustentables; la existencia de ahorros argentinos en el exterior, estimados en hasta USD 400.000 millones, cuyo uso parcial podría impulsar nuevas empresas y proyectos productivos; y una diáspora global con talento y redes, con potencial para dinamizar la innovación, tal como ocurrió en otros países.
A estos factores se suma, según Mayer, un ecosistema emprendedor en expansión, con startups, pymes y empresas tecnológicas que ya están desarrollando soluciones vinculadas al agro, la biotecnología y la economía circular. “Uno de los ejes centrales de AGRO 10X es la bioeconomía, entendida como un nuevo paradigma para generar desarrollo económico, ambiental y social en la Argentina”, explicó.
El libro plantea que, a partir del uso inteligente y sostenible de los recursos biológicos, potenciados por herramientas digitales y biotecnológicas, el país podría multiplicar por diez el valor de su sistema agroindustrial. Esa expansión se apoyaría en el desarrollo de bioproductos, bioenergía, economías circulares y modelos colaborativos que integren conocimiento científico, tecnología aplicada y anclaje territorial.
La obra también presenta casos concretos que muestran cómo distintos actores de la agrobioindustria argentina ya están transitando este camino, con experiencias que combinan innovación tecnológica, sustentabilidad y agregado de valor en origen. A su vez, ofrece herramientas prácticas para que productores, emprendedores, empresas e instituciones aceleren su transición hacia esta nueva matriz productiva.
Otro de los puntos destacados durante la presentación fue el rol de las ciudades del interior, que Mayer definió como espacios clave donde la innovación, el talento y la actividad económica se articulan de manera natural con las cadenas de valor bioindustriales. Según su visión, este entramado permite generar oportunidades genuinas de desarrollo federal, evitando la concentración y fortaleciendo las economías regionales.
Durante el lanzamiento también participaron Ricky Negri, productor y docente, quien escribió el prólogo del libro, y Ernesto van Peborgh, autor de la contratapa y referente regional en sostenibilidad e innovación regenerativa. Ambos coincidieron en la necesidad de avanzar hacia modelos productivos que integren finanzas, tecnología y propósito, con una mirada de largo plazo.
En el cierre del encuentro, Mayer subrayó que la transformación del país dependerá de la capacidad colectiva para innovar, colaborar y pensar en grande. “Debemos dejar de esperar soluciones mesiánicas y asumir la responsabilidad de crear redes, empresas y capacidades que permitan a la Argentina procesar la complejidad del mundo actual”, expresó.
AGRO 10X se presenta así como un llamado a la acción y una guía para quienes buscan contribuir a un futuro más próspero, sostenible y basado en el conocimiento, en el que la agrobioindustria se consolide como uno de los motores centrales del desarrollo nacional.