Desde sus primeros años como startup hasta convertirse en una de las compañías de software más influyentes del mundo, Salesforce sostuvo su crecimiento sobre una estructura de gestión simple y repetible. Se trata del método V2MOM, un esquema de planificación creado por Marc Benioff, CEO de la empresa, que permitió alinear equipos, definir prioridades y medir resultados en cada etapa del negocio. Según informó Forbes, este enfoque fue decisivo para escalar la compañía hasta una valuación cercana a los US$ 35.000 millones y luego se replicó con éxito en decenas de emprendimientos tecnológicos.
El método nació antes incluso de la fundación de Salesforce. A fines de los años noventa, cuando Benioff aún trabajaba en Oracle, buscaba una forma concreta de traducir su visión empresarial en objetivos claros. De ese proceso surgió una pregunta central: qué quería lograr, cómo lo haría y de qué manera sabría si estaba avanzando en la dirección correcta. Con el tiempo, esa reflexión se transformó en una herramienta estructurada que hoy es parte del ADN de Salesforce.
La sigla V2MOM resume cinco conceptos clave: Visión, Valores, Métodos, Obstáculos y Métricas. En palabras del propio Benioff, se trata de “cinco preguntas que crean un marco para la alineación y el liderazgo”, una definición citada por Forbes al analizar el impacto del modelo en la cultura corporativa de la compañía.
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La primera etapa del esquema se centra en la visión, es decir, qué se busca alcanzar en un período determinado. El objetivo no es formular ideas abstractas, sino establecer metas concretas que orienten la toma de decisiones. A esa definición le siguen los valores, que delimitan los principios que guían el accionar del equipo y funcionan como un marco ético y cultural para el crecimiento de la organización.
El tercer paso son los métodos, que detallan cómo se llevará a cabo la estrategia. En esta instancia, el enfoque se vuelve operativo: se identifican acciones específicas, responsables y prioridades. Luego aparecen los obstáculos, una instancia que obliga a anticipar riesgos y desafíos que podrían frenar el avance del plan. Por último, las métricas permiten medir el desempeño y evaluar si las decisiones adoptadas generan los resultados esperados.
Benioff aplicó por primera vez este esquema cuando Salesforce era una empresa incipiente, integrada por apenas cuatro personas. Con el paso de los años, el método se consolidó como una práctica institucional. Hoy, todos los equipos y empleados de la compañía elaboran su propio V2MOM de forma periódica, lo que garantiza una alineación transversal entre las distintas áreas del negocio y facilita la adaptación a contextos cambiantes.
De acuerdo con Forbes, uno de los factores que explica la eficacia del modelo es su simplicidad. El V2MOM se resume en una sola página y puede adaptarse tanto a una startup en etapa inicial como a una corporación con decenas de miles de empleados. Esa característica permitió que el método trascendiera a Salesforce y comenzara a ser utilizado por otros emprendedores.

Entre quienes adoptaron el esquema se encuentran Kass y Mike Lazerow, una pareja de emprendedores seriales con una extensa trayectoria en el sector tecnológico. Fundaron compañías como Golf.com, que fue vendida a Time Warner, y Buddy Media, adquirida por Salesforce en 2012 por US$ 745 millones. Además, participaron como inversores en más de 100 startups, algunas de las cuales alcanzaron valuaciones multimillonarias.
Los Lazerow comenzaron a utilizar el V2MOM luego de analizar su efectividad en Salesforce y lo incorporaron como una herramienta central en sus propios proyectos. Según relataron en distintas entrevistas citadas por Forbes, el método los ayudó a ordenar prioridades, evitar metas inalcanzables y enfocar los recursos en los primeros meses críticos de cada emprendimiento.
Uno de los aprendizajes centrales que destacan es la necesidad de traducir grandes ambiciones en pasos realizables. En lugar de plantear objetivos amplios y difíciles de medir, el V2MOM obliga a identificar dos o tres prioridades fundamentales y a definir acciones concretas para los primeros días, semanas y meses de operación. Esa lógica, sostienen, reduce la dispersión y mejora la capacidad de ejecución.
El enfoque también pone un fuerte énfasis en la cultura organizacional. Para los Lazerow, los valores no son un complemento discursivo, sino un componente operativo que influye en la toma de decisiones, la contratación de talento y la relación con inversores y clientes. En ese sentido, el método promueve una coherencia interna que se vuelve clave a medida que las empresas crecen.
Otro aspecto central es la identificación temprana de los obstáculos. En sus primeras experiencias empresariales, los desafíos estuvieron vinculados a la falta de experiencia, las restricciones financieras y la competencia por talento especializado. Anticipar esos problemas y diseñar planes de contingencia permitió reducir riesgos y ajustar la estrategia sin perder el rumbo general.

Las métricas, último componente del esquema, funcionan como un sistema de control permanente. Definir indicadores claros —ventas semanales, avances en contrataciones, impacto de campañas de marketing— permite evaluar el progreso y decidir si es necesario corregir el curso. Para los impulsores del método, medir no es solo una forma de rendición de cuentas, sino una herramienta para aprender y mejorar.
A más de dos décadas de su creación, el V2MOM sigue siendo una pieza central en la gestión de Salesforce y una referencia para emprendedores de distintos sectores. Su vigencia, según destaca Forbes, se explica por su capacidad para combinar visión estratégica con disciplina operativa, un equilibrio que resulta especialmente valioso en contextos de crecimiento acelerado.
En un ecosistema emprendedor marcado por la incertidumbre y la competencia global, el método de cinco preguntas se consolidó como una hoja de ruta accesible para transformar ideas en negocios sostenibles. La experiencia de Salesforce y de quienes replicaron el modelo muestra que, más allá del tamaño de la empresa, la claridad en los objetivos y la ejecución consistente siguen siendo factores determinantes para construir organizaciones de largo plazo.