La provincia de Neuquén cerró el año 2025 con la ratificación de su calificación crediticia BBB+(arg) para la deuda de largo plazo, un nivel considerado adecuado dentro del mercado local, en un contexto marcado por la disciplina fiscal, la mejora de la liquidez y un proceso sostenido de desendeudamiento. La evaluación reconoce políticas implementadas durante la gestión encabezada por el gobernador Rolando Figueroa, con impacto directo en la solvencia provincial y en la previsibilidad de sus compromisos financieros.
El informe anual destacó que la provincia mantuvo una posición de liquidez adecuada, una autonomía fiscal superior al promedio de las jurisdicciones subnacionales y un bajo riesgo de refinanciación, factores que explican la continuidad del puntaje. En términos operativos, el cierre del ejercicio mostró una administración prudente de los recursos y una consolidación de balances que permitió absorber obligaciones sin recurrir a instrumentos de corto plazo.
Uno de los puntos centrales fue la consolidación del margen operativo, que al final del ejercicio se ubicó en un rango estimado de entre 5% y 6%. Si bien este nivel implicó una reducción frente al 12,8% registrado en 2024, reflejó un equilibrio operativo sostenido del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) por segundo año consecutivo, un aspecto clave para la estabilidad de las cuentas públicas provinciales.
En materia de liquidez, el análisis subrayó que Neuquén no emitió Letras del Tesoro desde 2024, una decisión que permitió descomprimir vencimientos de corto plazo y ordenar el perfil de pagos. Esta estrategia redujo la presión sobre la caja y otorgó mayor previsibilidad al manejo financiero, en un escenario nacional caracterizado por restricciones de acceso al crédito y alta volatilidad macroeconómica.

El nivel de endeudamiento fue otro de los factores determinantes. Al cierre del tercer trimestre de 2025, la deuda provincial representó el 18,3% de los ingresos corrientes anualizados, lo que implicó una disminución interanual del 5,6% y marcó el registro más bajo de los últimos años. Las proyecciones oficiales estimaron que este indicador cerró el ejercicio en torno al 17%, consolidando un perfil de deuda manejable y con bajo riesgo de refinanciación.
La evaluación también ponderó la autonomía fiscal de Neuquén, considerada superior a la media provincial. Entre 2020 y 2024, los recursos propios representaron en promedio el 80% de los ingresos corrientes, una proporción explicada por la alta participación de las regalías hidrocarburíferas y por una menor dependencia de las transferencias discrecionales del Estado nacional. Esta estructura de ingresos permitió a la provincia reducir su exposición a cambios regulatorios y a eventuales ajustes en el esquema de transferencias federales.
Desde el punto de vista de la administración presupuestaria, el informe señaló que la baja dependencia de recursos federales automáticos, especialmente a partir de 2024, fortaleció la capacidad de decisión local y contribuyó a sostener niveles de autonomía en los años siguientes. Este marco facilitó una planificación financiera más estable y alineada con las prioridades de inversión provincial.
En el análisis de perspectivas, la calificadora dejó abierta la posibilidad de una revisión al alza de la nota crediticia si se consolidan algunos factores clave. Entre ellos, mencionó la profundización de las inversiones en el sector de hidrocarburos, con impacto directo en el crecimiento estructural de los recursos propios, la continuidad de una administración prudente del gasto corriente y el mantenimiento de un perfil de deuda adecuado, sin sobresaltos en el calendario de vencimientos.
Para la calificación de corto plazo, se consideró relevante que el flujo operativo permita consolidar una posición de liquidez sólida, capaz de cubrir pasivos corrientes sin necesidad de acudir a emisiones de deuda de corto plazo para atender desfasajes estacionales. En ese sentido, la provincia volvió a afrontar el pago de aguinaldos sin recurrir a emisiones ni a adelantos de regalías, una práctica que había sido habitual en gestiones anteriores.

En el plano político y de gestión, el gobierno provincial interpretó la ratificación de la calificación como un respaldo a una etapa de ordenamiento financiero, con foco en la consolidación fiscal y en el acceso selectivo a financiamiento externo. La estrategia oficial contempla la gestión de créditos internacionales con condiciones sostenibles y destino exclusivo a obras de infraestructura, descartando su uso para gastos corrientes.
La calificación BBB implica una adecuada calidad crediticia en relación con otros emisores del país. Si bien el nivel es sensible a cambios en el contexto económico, ofrece una base sólida para sostener el acceso al financiamiento y para fortalecer la confianza de inversores y organismos multilaterales. En un escenario nacional desafiante, Neuquén cerró 2025 con indicadores que reflejan estabilidad, previsibilidad y disciplina fiscal, elementos que explican la continuidad de su perfil crediticio.