Autoridades del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan y referentes del sector pistachero avanzaron en la definición de una hoja de ruta conjunta para consolidar el crecimiento del cultivo en la provincia, en un encuentro realizado el 30 de diciembre de 2025, en San Juan, que resulta relevante por el peso estratégico que tiene el pistacho en la diversificación productiva, la generación de valor agregado y el perfil exportador del distrito, principal productor del país.
La reunión se enmarcó en una instancia de articulación público-privada encabezada por el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, quienes se reunieron con productores para consensuar una agenda de trabajo orientada a garantizar previsibilidad, sustentabilidad productiva y condiciones de crecimiento de largo plazo para la cadena del pistacho.
San Juan concentra cerca del 90% de la producción nacional y cuenta con una superficie implantada estimada entre 6.000 y 10.000 hectáreas, lo que posiciona al pistacho como uno de los cultivos con mayor proyección dentro de la matriz agroindustrial provincial. En ese contexto, el encuentro permitió ordenar prioridades y delinear líneas de acción para potenciar la competitividad del sector frente a mercados cada vez más exigentes.
Entre los principales ejes abordados se destacó la gestión eficiente del recurso hídrico, un factor crítico para la producción agrícola en una provincia con limitaciones estructurales de agua. Productores y funcionarios coincidieron en la necesidad de optimizar el uso del recurso mediante tecnología, planificación y esquemas de manejo que permitan sostener la productividad sin comprometer la disponibilidad futura.
Otro de los puntos centrales de la agenda fue la infraestructura energética, considerada clave para acompañar la expansión del cultivo y el desarrollo de etapas posteriores de la cadena, como el procesamiento y la industrialización. La disponibilidad y confiabilidad de la energía aparece como un condicionante directo para mejorar rendimientos, reducir costos y facilitar inversiones de mayor escala.

El impacto de las contingencias climáticas también formó parte del diagnóstico compartido. En un escenario de mayor variabilidad climática, las partes analizaron la importancia de avanzar en herramientas de gestión del riesgo, prácticas agronómicas adaptadas y esquemas de planificación que permitan mitigar eventuales pérdidas y dar mayor estabilidad a la actividad.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el pistacho reúne condiciones para consolidarse como un cultivo estratégico, tanto por su adaptación al clima sanjuanino como por su creciente demanda internacional. En ese sentido, la agenda acordada apunta a fortalecer no solo la producción primaria, sino también la integración de la cadena, con foco en calidad, trazabilidad y apertura de nuevos mercados.
Los productores, por su parte, valoraron la instancia de diálogo y coincidieron en que el trabajo coordinado con el Estado es fundamental para generar reglas claras, previsibilidad y un entorno favorable para seguir invirtiendo. La articulación público-privada fue identificada como un factor clave para sostener el crecimiento del sector en un contexto económico desafiante.
La proyección exportadora del pistacho sanjuanino ocupó un lugar destacado en el intercambio. Con mercados externos que demandan estándares cada vez más altos, la hoja de ruta contempla avanzar en certificaciones, mejoras en los procesos productivos y estrategias que permitan posicionar al producto argentino con mayor valor agregado.
En términos de desarrollo territorial, el cultivo del pistacho también representa una oportunidad para dinamizar economías regionales, generar empleo y diversificar ingresos en zonas rurales. Su carácter de cultivo de largo plazo requiere planificación, estabilidad y políticas que acompañen las distintas etapas de implantación, crecimiento y cosecha.
Durante el encuentro se remarcó que la provincia viene acumulando experiencia y conocimiento técnico en el cultivo, lo que permite pensar en una fase de consolidación y expansión ordenada, evitando desequilibrios y apostando a la sustentabilidad económica, social y ambiental.
La agenda acordada prevé la continuidad de mesas de trabajo técnicas, con participación de organismos públicos y del sector privado, para avanzar en soluciones concretas vinculadas al agua, la energía y la competitividad sistémica. El objetivo es traducir los consensos alcanzados en políticas y acciones que impacten de manera directa en la realidad productiva.
Con esta hoja de ruta, San Juan busca reafirmar su liderazgo en el pistacho a nivel nacional y sentar las bases para una mayor inserción internacional. El desafío, coincidieron las partes, pasa por transformar el crecimiento del cultivo en un proceso sostenible, con visión de largo plazo y capacidad de adaptación a un contexto cambiante.
El encuentro cerró con el compromiso de profundizar el trabajo conjunto y de sostener espacios de diálogo permanente, entendiendo que la coordinación entre el sector público y los productores es una condición indispensable para consolidar al pistacho como uno de los pilares de la diversificación productiva provincial.