Salta, Catamarca y Jujuy acordaron avanzar en una agenda común para fortalecer la gobernanza minera del Noroeste Argentino (NOA), con el objetivo de consolidar un modelo de desarrollo basado en la sustentabilidad, la previsibilidad para las inversiones y el impulso al empleo local. El entendimiento se formalizó durante un encuentro de trabajo realizado esta semana, que reunió a las principales autoridades mineras de las tres provincias en Casa de Gobierno de Salta y marca un paso relevante hacia una mayor articulación regional en torno a uno de los sectores estratégicos para la economía del norte del país.
La reunión fue encabezada por el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, quien recibió al ministro de Minería de Catamarca, Marcelo Murúa, y al ministro de Minería de Jujuy, José Gómez. También participó el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo, junto a equipos técnicos de las tres jurisdicciones. Según coincidieron los funcionarios, el encuentro permitió alinear criterios y prioridades entre provincias que comparten no solo una misma región geográfica, sino también desafíos productivos y oportunidades ligadas al desarrollo de minerales estratégicos, en especial el litio.
El eje central del diálogo estuvo puesto en cómo potenciar la actividad minera bajo estándares de desarrollo responsable, garantizando reglas claras para los proyectos de gran escala y promoviendo, al mismo tiempo, un mayor impacto positivo en las economías locales. Las provincias plantearon como objetivos comunes fortalecer la participación de proveedores regionales, ampliar las oportunidades de trabajo para las comunidades cercanas a los proyectos y asegurar que el crecimiento del sector se traduzca en beneficios concretos para la población.
La articulación cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que Salta y Catamarca comparten desarrollos mineros ubicados en zonas limítrofes, como los proyectos Sal de Oro y Diablillos, mientras que Salta y Jujuy comparten la extensa superficie de Salinas Grandes, considerada un área estratégica para la actividad. Estas intersecciones territoriales obligan a coordinar políticas públicas, criterios ambientales y marcos regulatorios para evitar superposiciones y dar mayor certidumbre a las inversiones.

Durante el encuentro, los ministros coincidieron en que una agenda regional coordinada permite no solo optimizar la gestión pública, sino también posicionar al NOA como un bloque más competitivo frente al escenario internacional. En un contexto global donde los minerales vinculados a la transición energética despiertan un interés creciente, la región busca proyectarse como un polo confiable, con normas claras y con capacidad institucional para acompañar proyectos de largo plazo.
Otro de los puntos destacados fue la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica como condición clave para atraer capitales, al tiempo que se profundizan los controles y las políticas orientadas a la protección ambiental. En ese equilibrio entre desarrollo económico y cuidado del entorno, las provincias ven una oportunidad para consolidar un modelo propio de minería responsable, con identidad regional.
Como parte de los compromisos surgidos del encuentro, los funcionarios proyectaron la realización de una jornada institucional en los próximos meses, que permitirá avanzar en la elaboración de una agenda consolidada de temas estratégicos para la minería del NOA. La intención es que ese espacio reúna nuevamente a autoridades políticas y equipos técnicos, con el objetivo de traducir los consensos en políticas concretas y coordinadas.
La construcción de una mirada regional sobre la minería marca un cambio de enfoque respecto de etapas anteriores, donde las provincias solían avanzar con estrategias más aisladas. La coincidencia actual en torno a la necesidad de cooperación interprovincial refleja la madurez que viene adquiriendo el sector en el norte argentino, así como la comprensión de que los desafíos —infraestructura, formación de recursos humanos, impacto social y ambiental— requieren respuestas articuladas.
Para Salta, Catamarca y Jujuy, el fortalecimiento de la gobernanza minera no es solo una cuestión técnica o administrativa. Se trata de una apuesta política y productiva que busca posicionar al NOA como una región clave en el mapa minero nacional e internacional, con capacidad de generar desarrollo sostenible, empleo de calidad y encadenamientos productivos que dinamicen a toda la economía regional.