Los precios del petróleo registraron un incremento este jueves, impulsados por las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, mientras los mercados temen interrupciones en el suministro global debido a un posible conflicto armado entre ambos países. Los futuros del crudo Brent subieron 23 centavos, alcanzando los 70,58 dólares el barril, mientras que el WTI, de referencia en EE.UU., avanzó 25 centavos, situándose en 65,44 dólares el barril. Ambos índices de referencia registraron un aumento superior al 4% el miércoles, lo que los llevó a sus niveles más altos desde el 30 de enero, debido a la incertidumbre en torno a la situación geopolítica.
El aumento de los precios se produce en medio de la creciente preocupación sobre una posible acción militar de EE.UU. contra Irán, luego de que ambas naciones intensificaran sus maniobras militares en la región, mientras se intentaban negociar los términos del programa nuclear iraní. A pesar de las conversaciones diplomáticas en curso, la posibilidad de una acción bélica sigue latente, y los mercados están especialmente atentos a las implicaciones que esto tendría para el suministro de petróleo de la región.

El estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo, se ha convertido en un punto clave en este conflicto. Los medios iraníes informaron que el país había cerrado el estrecho durante unas horas el martes, sin precisar si la vía se reabrió completamente. Además, Irán emitió un aviso a los aviadores para alertar sobre el lanzamiento de cohetes en el sur del país el jueves, lo que ha elevado aún más las preocupaciones sobre la seguridad de esta vía crucial para los envíos de crudo.
Mientras tanto, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en las proximidades de Irán, desplegando buques de guerra en la región. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró que Washington está evaluando si continuar con los esfuerzos diplomáticos con Teherán o si optar por “otra opción”. En este contexto, el presidente Donald Trump también está considerando la posibilidad de tomar acciones militares, mientras su administración refuerza los recursos en la región.
En cuanto a las negociaciones, las conversaciones en Ginebra realizadas esta semana entre ambos países han reportado ciertos avances, pero aún existen diferencias significativas en temas clave. Según informó la Casa Blanca el miércoles, esperan que Irán presente más detalles dentro de un par de semanas. Sin embargo, las tensiones continúan elevándose, lo que genera un ambiente de incertidumbre en los mercados internacionales.
Los analistas del banco ING señalaron que los precios del petróleo están repuntando ante el creciente temor de que una acción militar de EE.UU. contra Irán pueda afectar gravemente el suministro global de crudo. “La preocupación en los mercados es clara: ¿Qué implicaría una acción militar no solo para el suministro de petróleo iraní, sino para los flujos de petróleo del golfo Pérsico en general?”, destacaron en un informe publicado el jueves.
Hiroyuki Kikukawa, estratega jefe de Nissan Securities Investment, mencionó a Reuters que, si bien las tensiones siguen siendo altas, la opinión predominante es que es poco probable que se produzca un conflicto armado a gran escala. Kikukawa agregó que el presidente Trump no desea un fuerte aumento de los precios del crudo y que, incluso si se llegara a una intervención militar, esta probablemente se limitaría a ataques aéreos de corto alcance.
En otro frente, las reservas de crudo, gasolina y destilados de Estados Unidos cayeron la semana pasada, según el informe del Instituto Estadounidense del Petróleo (API), lo que contrastó con las expectativas de un aumento de 2,1 millones de barriles en la semana hasta el 13 de febrero. Este descenso en las reservas añade presión sobre los precios del petróleo, al reducir las existencias de crudo disponibles en uno de los mayores mercados consumidores del mundo.
Se espera que los informes oficiales de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA) sean publicados este jueves, lo que podría generar más volatilidad en los mercados.
El aumento de los precios del petróleo también tuvo repercusiones en otros mercados globales. Las bolsas europeas abrieron a la baja este jueves, con el DAX alemán perdiendo un 0,5%, el CAC 40 de París cediendo un 0,6% y el FTSE 100 de Londres bajando un 0,4%. En Asia, el Nikkei 225 de Tokio avanzaba un 0,6%, mientras que el Kospi de Corea del Sur subía un 3,1% tras reabrir después de los festivos. Los mercados de China continental permanecían cerrados por el Año Nuevo Lunar.
En cuanto a los futuros de Wall Street, estos mostraban movimientos mínimos, con el S&P 500 cerrando con una ganancia del 0,6% el miércoles, impulsado por la fortaleza de Nvidia. El contrato de futuros del S&P 500 subía un 0,1%, mientras que el del Dow Jones Industrial Average se mantenía sin cambios, lo que indicaba una apertura estable en los mercados estadounidenses.
El euro subía a 1,18 dólares, mientras que el oro avanzaba un 0,6% y la plata subía un 2,1%. En cuanto a las criptomonedas, el bitcoin experimentaba un aumento del 1%, alcanzando los 66.900 dólares.
A medida que la situación geopolítica sigue evolucionando, los mercados continuarán evaluando las posibles consecuencias de un conflicto entre EE.UU. e Irán, que podría alterar no solo los precios del petróleo, sino también los equilibrios económicos globales.