La Argentina atraviesa una ventana de oportunidad económica en un contexto internacional marcado por la volatilidad y la búsqueda de nuevos destinos para el capital global. Así lo sostuvo el economista Martín Redrado, ex presidente del Banco Central, quien analizó el escenario local, las chances de crecimiento a corto plazo y el rumbo del Gobierno de Javier Milei durante una entrevista televisiva. Según explicó, el país puede captar inversiones y consolidar un proceso de desarrollo, siempre que cumpla una condición clave: reducir de manera estructural la presión impositiva y los costos que enfrenta el sector privado. La información fue difundida por El Cronista.
En un escenario global convulsionado, atravesado por tensiones geopolíticas, debates en el Foro Económico Mundial de Davos y cambios en la dinámica financiera internacional, Redrado aseguró que los inversores vuelven a mirar a la Argentina con interés. Sin embargo, advirtió que esa expectativa positiva no es automática ni permanente, sino que depende de señales claras y sostenidas en materia de política económica.
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la reforma tributaria. Para el economista, el país necesita avanzar hacia un esquema impositivo más simple y menos costoso para producir. “Hay que ver qué profundidad tiene la reforma tributaria; la Argentina necesita sacarle de las espaldas al sector privado los costos que hoy le transfieren el Estado nacional, provincial y municipal”, afirmó Redrado, según consignó El Cronista. En esa línea, remarcó que la competitividad no se logra solo con estabilidad macroeconómica, sino también con menores cargas fiscales y una logística más eficiente.
Otro de los ejes clave fue la acumulación de reservas. Redrado sostuvo que el fortalecimiento del balance del Banco Central no puede basarse únicamente en ajustes contables o en un contexto recesivo que reduzca importaciones. “Argentina necesita acumular reservas de manera genuina”, señaló, al diferenciar el actual superávit comercial —explicado en parte por la caída de la actividad— de un proceso virtuoso basado en exportaciones, inversión y crecimiento sostenido.
En el plano de la economía cotidiana, el ex titular del BCRA advirtió que la baja de la inflación y el ordenamiento fiscal, si bien necesarios, no alcanzan por sí solos para reactivar el consumo. Según su diagnóstico, la actividad sigue mostrando señales de debilidad, especialmente en sectores ligados al mercado interno. “El consumo todavía está muy frío”, afirmó, al tiempo que remarcó la falta de crédito como uno de los principales obstáculos para que la recuperación llegue al bolsillo de la gente.

Para Redrado, la reactivación requiere reconstruir el sistema financiero y devolverle protagonismo al crédito al consumo. En ese sentido, planteó que los comercios y las entidades bancarias deben volver a articular mecanismos que permitan financiar compras y dinamizar las ventas, que hoy registran caídas de dos dígitos en varios rubros.
Al analizar las causas estructurales de la debilidad del crédito, el economista apuntó a decisiones del pasado que, a su juicio, dañaron la confianza en el sistema financiero. En particular, cuestionó la estatización de los fondos previsionales. “Claramente, estatizar los fondos de pensión en su momento fue un error que todavía pagamos”, sostuvo, vinculando ese proceso con la falta de un mercado de capitales profundo que permita canalizar el ahorro hacia la inversión productiva.
Redrado también se refirió a los principales actores del actual equipo económico y del ecosistema empresario. Sobre el ministro de Economía, Luis Caputo, lo definió como “un gran financista”, destacando su capacidad para manejar el frente financiero y los pasivos del Banco Central, aunque señaló que el desafío pendiente es avanzar hacia un plan de desarrollo de largo plazo. En el caso de Federico Sturzenegger, impulsor de la Ley Bases y del DNU de desregulación, lo calificó como “un gran académico”. Además, elogió al fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, a quien describió como “un visionario”.

El análisis de Redrado también incluyó definiciones políticas, tanto en el plano local como regional. Consultado sobre el escenario interno, sostuvo que Cristina Fernández de Kirchner representa una etapa cerrada de la política argentina y afirmó que el país necesita mirar hacia adelante para consolidar un nuevo ciclo económico.
En el ámbito internacional, adoptó una postura crítica frente al régimen venezolano, al que calificó como una dictadura, y propuso una relación pragmática con Brasil, principal socio comercial de la Argentina. Según explicó, más allá de las diferencias ideológicas entre Milei y Lula da Silva, el vínculo bilateral debe basarse en intereses económicos comunes.
Finalmente, Redrado analizó el impacto global de un eventual regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. A su entender, el fenómeno Trump no es aislado, sino parte de un cambio más profundo en el orden mundial, con efectos directos sobre los flujos de comercio, inversión y política internacional.

En ese contexto, el economista concluyó que la Argentina tiene una oportunidad concreta para insertarse en ese nuevo escenario global, pero advirtió que el margen de error es limitado. La clave, sostuvo, será avanzar en reformas estructurales que reduzcan costos, impulsen la inversión y permitan transformar el interés externo en crecimiento real y sostenible.