La empresa argentina Dosbio avanza en su proceso de internacionalización con la construcción de una planta piloto en Alemania, un paso clave que se concretó en 2026 y que marca su ingreso operativo al mercado europeo de energías renovables. La iniciativa, desarrollada desde la Argentina y proyectada hacia Europa, es relevante porque combina economía circular, innovación tecnológica y valorización de residuos orgánicos, con el objetivo de producir biogás, biometano y biofertilizantes y posicionar al país como proveedor de moléculas verdes en un contexto global de descarbonización, segun informa InfoEnergia.com.
Fundada en 2015 y liderada por su CEO Juan Khouri, Dosbio impulsa un modelo basado en la transformación de pasivos ambientales en activos energéticos, a partir del aprovechamiento de residuos avícolas y biomasa residual. Con proyectos en desarrollo en Entre Ríos y Santa Fe, la compañía busca cubrir parte de la demanda de gas con fuentes no fósiles y, al mismo tiempo, ofrecer una solución ambiental estructural a la gestión de residuos orgánicos.
El enfoque productivo de la empresa se apoya en lo que define como “yacimientos bioenergéticos”, un concepto que integra la generación de Biogás, Biometano, BioGNL, BioGNC y BioCO₂, con la industrialización de subproductos de alto valor agregado. Este esquema permite sustituir combustibles fósiles, reducir emisiones de gases de efecto invernadero y crear nuevas cadenas de valor vinculadas a las bioenergías.

Uno de los pilares del plan de expansión de Dosbio se concentra en la provincia de Entre Ríos, donde la empresa proyecta una inversión estimada de 200 millones de dólares para la instalación de dos plantas de biogás en zonas cercanas a los polos productivos de Crespo y San José. El objetivo es alcanzar, en un plazo de ocho años, una escala de 300.000 metros cúbicos diarios de biometano, volumen que permitiría encuadrar el proyecto dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Una parte del biometano producido se destinará a la inyección en los gasoductos de distribución, mientras que el excedente será licuado para su exportación como BioGNL, un combustible con creciente demanda en mercados que buscan reducir la huella de carbono del transporte y la industria. Desde la compañía destacan que el potencial bioenergético entrerriano es comparable, en términos de volumen de gas, al de yacimientos convencionales históricos del país.
Un hito relevante dentro de este esquema es la cooperación tecnológica con el gobierno de Entre Ríos, orientada a evaluar la factibilidad económica de transformar guano aviar y cama de pollo en energía renovable. Este enfoque apunta a resolver un problema recurrente para municipios y productores, vinculado a la disposición final de residuos, y a convertirlo en una fuente de energía y subproductos con valor comercial.
Durante 2026, la estrategia provincial se consolidó con la firma de un memorando de entendimiento entre Dosbio y el gobierno entrerriano para el desarrollo de soluciones bioenergéticas y de sustentabilidad. En paralelo, se rubricó un convenio con el municipio de Crespo para poner en funcionamiento un biodigestor, mientras avanzan los estudios de prefactibilidad del proyecto a gran escala.
La expansión territorial de Dosbio también incluye a la provincia de Santa Fe, donde la empresa avanza en la construcción de una central térmica de biogás. Esta instalación funcionará como plataforma tecnológica para un proyecto piloto vinculado a derivados de hidrógeno verde, una línea de trabajo que busca articular las bioenergías con nuevas soluciones de descarbonización.
Este desarrollo se integra con la estrategia de internacionalización de la firma, que opera en Europa a través de su filial Dosbio GmbH, con sede en Alemania. La planta piloto alemana permitirá validar procesos, escalar tecnologías y acceder a mercados que ya cuentan con infraestructura y marcos regulatorios consolidados para el uso de gases renovables.

La llegada de Dosbio al mercado europeo se apoya en un avance tecnológico clave: la obtención, en 2024, de una patente global para la solidificación de efluentes líquidos y su conversión en biofertilizantes multinutrientes. Este desarrollo despertó interés internacional tras su presentación en la feria Euroter Energy, donde se generaron los primeros contactos comerciales.
Según explicó la socia y directora de Asuntos Legales y Corporativos de la empresa, Verónica Tito, la innovación permitió abrir puertas en el mercado europeo y avanzar en acuerdos concretos. A partir de ese vínculo, y con el acompañamiento de la Cámara de Industria y Comercio de Alemania en la Argentina, Dosbio formalizó la creación de su filial europea y cerró los primeros acuerdos de comercialización en Hamburgo, con foco en la distribución de biofertilizantes dentro de la Comunidad Europea.
Este paso representa un cambio cualitativo en la estrategia de la empresa, que ya no depende exclusivamente de la venta de energía, sino que incorpora la industrialización de subproductos con alta demanda internacional, mejorando la competitividad económica del modelo.
En el plano local, Dosbio apunta a reducir la dependencia de los contratos de compra de energía eléctrica con CAMMESA, una limitación histórica para muchos proyectos renovables. El foco en la exportación de biogases y biofertilizantes permite diversificar ingresos y disminuir la exposición a esquemas regulados, fortaleciendo la sustentabilidad financiera de las iniciativas.
Desde la compañía señalan que uno de los principales desafíos es demostrar que las bioenergías pueden producirse a precios competitivos, especialmente para sectores que enfrentan exigencias crecientes de descarbonización, como el transporte pesado, el transporte marítimo y las industrias exportadoras. En Europa, estos segmentos ya demandan combustibles y moléculas verdes para cumplir con normativas ambientales más estrictas.

El marco regulatorio argentino habilita la inyección de biometano en las redes de gas natural, lo que abre una oportunidad concreta para el despliegue de estas tecnologías en el país. Mientras el hidrógeno verde aún atraviesa una etapa de consolidación, los derivados biogénicos ya son una realidad comercial en mercados como el europeo, con precios y contratos en funcionamiento.
Con esta estrategia, Dosbio apuesta a dinamizar economías regionales, reducir emisiones y exportar valor agregado argentino, integrando innovación tecnológica, gestión ambiental y desarrollo industrial. La llegada a Alemania con una planta piloto no solo marca un hito para la empresa, sino que también posiciona a la Argentina dentro de un sector energético en plena transformación global.