La automotriz china BYD dará un nuevo paso en su estrategia de crecimiento en la Argentina al nombrar como Country Manager a Christian Paul Kimelman, un ejecutivo con más de 26 años de trayectoria en la industria automotriz y pasado reciente como CFO de Mercedes-Benz. La designación se formalizará esta semana y llega en un contexto de fuerte expansión de la marca, que busca consolidarse como uno de los principales jugadores del mercado local de vehículos electrificados y avanzar en el ranking general de ventas. La información fue confirmada por iProfesional, medio que siguió de cerca el proceso de armado del management local de la compañía.
El desembarco de Kimelman resulta relevante no solo por su perfil profesional sino también por el momento que atraviesa BYD en el país. La automotriz, líder global en movilidad eléctrica, inició operaciones formales en la Argentina el año pasado y, en pocos meses, logró montar una estructura comercial completa, desarrollar una red de concesionarios y alcanzar visibilidad con hitos logísticos de alto impacto, como el reciente arribo de un buque con cerca de 6.000 vehículos. En ese marco, la llegada de un ejecutivo con experiencia regional y europea apunta a acelerar la curva de crecimiento y ordenar una etapa de mayor volumen y complejidad operativa.
Kimelman es brasileño de origen y cuenta con ciudadanía alemana. Gran parte de su carrera profesional estuvo ligada a Mercedes-Benz, donde ocupó distintos cargos de responsabilidad durante más de dos décadas, hasta convertirse en Chief Financial Officer de la filial local. En los últimos años tuvo un rol central en uno de los procesos más relevantes del sector automotor argentino: la venta de Mercedes-Benz Argentina al grupo Prestige Auto, operación encabezada por Daniel Herrero, ex CEO de Toyota Argentina.
Según pudo saber iProfesional, el nuevo Country Manager tendrá como principal objetivo llevar a BYD a superar, en el corto plazo, las 30.000 unidades vendidas anuales y alcanzar alrededor del 5% de participación de mercado. Para este año, la meta interna ronda los 14.000 vehículos, una cifra ambiciosa para una marca que todavía se encuentra en fase de consolidación, pero que refleja la confianza del grupo en su portafolio de productos y en el potencial del mercado local.
La estrategia para alcanzar esos números contempla la importación de modelos adicionales que no están incluidos dentro de la cuota oficial de vehículos híbridos y eléctricos que ingresan al país sin el arancel extrazona del 35%. Esto implica asumir mayores costos, pero también ampliar la oferta para cubrir distintos segmentos de precios y necesidades de los consumidores, una decisión clave para ganar escala en un mercado todavía dominado por marcas tradicionales.
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La designación de Kimelman también se explica por su conocimiento profundo del entramado industrial y financiero del país. Durante su paso por Mercedes-Benz, el ejecutivo atravesó contextos económicos complejos, negociaciones sindicales, cambios regulatorios y redefiniciones estratégicas a nivel regional. Esa experiencia es valorada por la cúpula de BYD, que enfrenta el desafío de crecer en un mercado volátil, con restricciones a las importaciones, cambios en la política comercial y una transición tecnológica en pleno desarrollo.
En un mensaje publicado en su cuenta de LinkedIn al momento de dejar Mercedes-Benz, Kimelman había anticipado su intención de encarar nuevos desafíos profesionales. “Luego de más de tres años de enorme intensidad laboral, acompañando el proceso de venta de la filial de Mercedes-Benz en Argentina, con el objetivo de sostener la continuidad de la operación en el país y en la región, he decidido concluir esta etapa en mi vida profesional”, escribió entonces. En ese mismo texto, destacó su participación en la transición hacia la nueva gestión y subrayó su experiencia acumulada en Argentina, Alemania y Brasil.
El ejecutivo también dedicó palabras de reconocimiento a las nuevas autoridades de la automotriz alemana y expresó un deseo que hoy comienza a materializarse: “Espero con entusiasmo un 2026 de nuevos proyectos, para seguir aportando valor desde la estrategia y el liderazgo”. Ese horizonte se alinea con el desafío que asumirá en BYD, una compañía que combina innovación tecnológica, escala industrial y una agresiva estrategia comercial a nivel global.
El crecimiento de BYD en la Argentina ha sido rápido. En pocos meses se convirtió en la marca que lidera las ventas de autos eléctricos y ya ocupa el segundo lugar entre las automotrices chinas con más patentamientos, solo por detrás de BAIC. Además, comienza a acercarse al top ten de las marcas con mayor volumen de ventas totales, un dato significativo en un mercado históricamente concentrado.
Para sostener ese avance, la compañía planea al menos seis lanzamientos de nuevos modelos durante este año, lo que permitirá renovar y ampliar su gama. A esto se suma un hito estratégico de mediano plazo: el inicio de la importación de vehículos desde su planta de Brasil, una decisión que podría mejorar los tiempos logísticos, reducir costos y fortalecer la presencia regional de la marca.
La llegada de Kimelman como Country Manager se inscribe, así, en una etapa de profesionalización y expansión. BYD no solo busca vender más autos, sino también construir una operación sólida, con gestión financiera rigurosa, planificación de largo plazo y adaptación a las particularidades del mercado argentino. En ese sentido, el perfil del nuevo responsable local aparece como una apuesta a combinar experiencia tradicional con la lógica de una automotriz que desafía el statu quo del sector.
Con un mercado de vehículos electrificados aún en desarrollo, pero con señales de crecimiento sostenido, BYD apuesta a consolidarse como un actor central de la nueva movilidad. El nombramiento de un ex CFO de Mercedes-Benz al frente de la operación local es una señal clara de que la compañía está dispuesta a jugar fuerte en la Argentina y a competir no solo con otras marcas chinas, sino también con los históricos líderes del sector. Según analizó IProfesional, la estrategia combina respaldo financiero, know-how global y una lectura de largo plazo sobre el potencial del mercado argentino.