India y la Unión Europea anunciaron este martes en Nueva Delhi la concreción de un amplio acuerdo comercial bilateral, tras casi dos décadas de negociaciones, con el objetivo de reducir barreras arancelarias, ampliar el intercambio económico y reforzar su posición estratégica frente a Estados Unidos y China. El pacto, presentado por el primer ministro indio Narendra Modi como “la madre de todos los acuerdos”, busca crear un mercado integrado de cerca de dos mil millones de personas y consolidar una de las mayores zonas de libre comercio a escala global.
El entendimiento fue presentado durante un encuentro entre Modi, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en la capital india. El anuncio se produjo en un contexto de crecientes tensiones comerciales internacionales y de reconfiguración de las cadenas globales de suministro, factores que otorgaron al acuerdo un fuerte contenido geopolítico y económico.
Según informó el bloque de 27 países, el pacto prevé la reducción o eliminación de aranceles sobre casi el 97% de las exportaciones europeas hacia la India, lo que representará un ahorro anual estimado en 4.000 millones de euros en derechos aduaneros, equivalentes a unos 4.750 millones de dólares. Para la UE, se trata del mayor nivel de acceso otorgado hasta ahora por la India a un socio comercial externo.
Modi sostuvo que el acuerdo “traerá muchas oportunidades” tanto para los 1.400 millones de habitantes de la India como para los ciudadanos europeos. Además, destacó que el alcance económico del pacto representa alrededor del 25% del producto bruto interno mundial y cerca de un tercio del comercio global, subrayando su impacto potencial en la economía internacional.
Por su parte, Von der Leyen afirmó que “Europa y la India están haciendo historia hoy” y señaló que la creación de esta zona de libre comercio permitirá a ambas partes beneficiarse de un intercambio más fluido y previsible. La funcionaria europea agregó que espera que las exportaciones de la UE a la India se dupliquen en los próximos años, impulsadas por una mayor competitividad en sectores industriales y agrícolas clave.
El comercio bilateral entre la India y la Unión Europea ha mostrado un crecimiento sostenido en la última década. De acuerdo con cifras oficiales del bloque europeo, el intercambio de bienes alcanzó los 120.000 millones de euros en 2024, lo que implica un incremento cercano al 90% en comparación con diez años atrás. A esa cifra se sumaron otros 60.000 millones de euros correspondientes al comercio de servicios, un rubro en el que ambas economías mantienen fuertes complementariedades.
La UE considera a la India, el país más poblado del mundo, como un mercado estratégico para su proyección económica futura, especialmente en un escenario marcado por la competencia entre grandes bloques comerciales y por la necesidad de diversificar proveedores y destinos de exportación. Desde Bruselas, un funcionario europeo que participó de las conversaciones finales señaló que las negociaciones fueron “focalizadas y productivas”, y expresó un alto grado de optimismo respecto de la implementación efectiva del acuerdo.
De acuerdo con el contenido del pacto, la India facilitará el acceso a su mercado para productos europeos estratégicos, como automóviles, autopartes, maquinaria y vino, sectores que históricamente enfrentaron altos niveles de protección en el país asiático. A cambio, la UE otorgará mayores facilidades para las exportaciones indias, en particular en áreas como textiles, productos farmacéuticos, químicos y servicios tecnológicos.
Von der Leyen remarcó que la Unión Europea obtendrá “una ventaja competitiva significativa” en varios sectores industriales y agrícolas, al tiempo que destacó el carácter equilibrado del acuerdo. El ministro de Comercio indio, Piyush Goyal, coincidió en la evaluación y calificó el entendimiento como un hito para la integración económica del país con los principales mercados globales.
Las conversaciones se extendieron hasta último momento, con discusiones centradas en algunos puntos sensibles, entre ellos el impacto del impuesto fronterizo al carbono que impulsa la UE sobre productos como el acero. Este mecanismo, diseñado para evitar la deslocalización de emisiones, fue uno de los temas más complejos de la negociación, debido a su posible efecto sobre la competitividad de las exportaciones indias.

El acuerdo comercial forma parte de una agenda más amplia de cooperación entre Nueva Delhi y Bruselas. Ambas partes manifestaron su intención de avanzar en un entendimiento para facilitar la movilidad de trabajadores temporales, estudiantes, investigadores y profesionales altamente calificados, así como en un pacto específico en materia de seguridad y defensa.
En el plano estratégico, el acercamiento entre la India y la UE responde también a la necesidad de diversificar alianzas. Nueva Delhi, que durante décadas dependió en gran medida de Rusia para el suministro de equipamiento militar, busca reducir esa dependencia mediante la ampliación de sus vínculos comerciales y tecnológicos con Europa y otros socios occidentales, al tiempo que impulsa el desarrollo de su base manufacturera nacional.
Desde la perspectiva europea, el acuerdo con la India se inscribe en un esfuerzo por abrir nuevos mercados frente a los aranceles estadounidenses y a los controles de exportación chinos, en un escenario internacional cada vez más fragmentado. “India y Europa tomaron una decisión clara: la decisión de una asociación estratégica, el diálogo y la apertura”, escribió Von der Leyen en redes sociales, al destacar el valor político del entendimiento.
La India es actualmente el país más poblado del mundo y, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional, se encamina a convertirse este año en la cuarta economía global. Su crecimiento sostenido, su mercado interno en expansión y su papel creciente en la economía digital la convierten en un socio central para la UE en el largo plazo.
Con este acuerdo, ambas partes buscan no solo profundizar el intercambio comercial, sino también enviar una señal al mundo sobre la viabilidad de la cooperación multilateral en un contexto de tensiones y proteccionismo. La implementación efectiva del pacto y su traducción en beneficios concretos para empresas y ciudadanos serán ahora el principal desafío para dos actores que apuestan a reforzar su vínculo en el escenario internacional, según informó Infobae.