El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que el banco central estadounidense recibió citatorios del gran jurado por parte del Departamento de Justicia, que amenazó con una acusación penal relacionada con su testimonio ante el Congreso en junio y las renovaciones en la sede de la institución. La declaración fue emitida el domingo 11 de enero, generando inquietud sobre la independencia de la política monetaria.
En su comunicado, Powell calificó como “pretextos” los motivos detrás del citatorio y sostuvo que “la amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas de interés con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente”. Según el funcionario, la cuestión central es si el banco central podrá continuar tomando decisiones económicas con base en la evidencia o si la política monetaria será influida por presión política o intimidación.
Tras la noticia, el dólar estadounidense se debilitó frente a sus principales contrapartes, mientras que el oro alcanzó un máximo histórico. Los futuros del índice S&P 500 registraron una caída del 0,3 %.
La acción del Departamento de Justicia representa una medida sin precedentes en la prolongada disputa entre la administración de Donald Trump y la Reserva Federal, que ha incluido pedidos de recortes drásticos en las tasas y un intento de destituir a otro gobernador del banco central, actualmente detenido en tribunales. Powell indicó que cualquier acusación debe analizarse “en el contexto más amplio de las amenazas y la presión continua de la administración”.
El presidente de la Reserva Federal reafirmó su intención de desempeñar su labor “con integridad y compromiso de servir al pueblo estadounidense”, subrayando la autonomía de la institución frente a influencias políticas.