El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que Argentina se convirtió en la pieza central de la estrategia estadounidense en América Latina, destacó el liderazgo del presidente Javier Milei y defendió el apoyo financiero brindado por Washington en un contexto de alta volatilidad económica. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida a La Derecha Diario/RAV Español, donde el funcionario subrayó la relevancia política y geopolítica del actual rumbo del país.
Bessent sostuvo que el respaldo de Estados Unidos tuvo como objetivo apuntalar a un aliado estratégico en un momento de “turbulencia en el mercado” y negó que se tratara de una transferencia directa de fondos sin contraprestación. Según explicó, el paquete financiero fue estructurado como un préstamo, del cual Argentina ya devolvió US$ 2.500 millones, generando además una ganancia para el Tesoro estadounidense. “Terminamos ganando dinero con la transacción”, afirmó el funcionario, de acuerdo a lo publicado por La Derecha Diario/RAV Español.
En la entrevista, Bessent contextualizó la decisión de Washington en el marco de la campaña electoral argentina y atribuyó la inestabilidad financiera previa a la asunción de Milei a maniobras políticas internas. “Estaba muy claro, muy claro, que los kirchneristas estaban intentando provocar una alteración en el mercado para afectar la elección”, expresó. Desde su perspectiva, el respaldo estadounidense permitió fortalecer al país, respaldar al nuevo gobierno y, principalmente, “al pueblo argentino”.
El secretario del Tesoro también buscó despejar críticas sobre el monto del acuerdo. “Todos decían: ‘le están dando a los argentinos los 20.000 millones de dólares’. No, no, no hicimos eso. Eso fue un préstamo”, señaló, insistiendo en que se trató de una operación financiera con retorno para ambas partes. En ese sentido, calificó el acuerdo como “un gran negocio para todos”, al combinar estabilidad macroeconómica, apoyo político y beneficios financieros.
Bessent dedicó parte de sus definiciones a elogiar la figura del presidente argentino, a quien describió como un dirigente en plena evolución. Según el funcionario, Milei “está pasando de ser un gran pensador a convertirse en un político de gran nivel”, en referencia a su tránsito desde el discurso ideológico hacia la construcción de consensos y la gestión del poder.
En esa línea, valoró el acercamiento del mandatario a los gobernadores y a otros actores clave del sistema político. Para Bessent, esa estrategia podría garantizarle al presidente una proyección de largo plazo. “Podría estar presente durante años”, afirmó, siempre según la entrevista difundida por La Derecha Diario/RAV Español.
El funcionario estadounidense también destacó la capacidad del líder libertario para captar un nuevo electorado. Señaló que Milei logró atraer especialmente a jóvenes y a sectores vulnerables, a quienes identificó como los más afectados por los gobiernos anteriores. De acuerdo con Bessent, esos grupos “son quienes más sufrieron bajo el kirchnerismo, bajo el peronismo”, y encontraron en el actual presidente una alternativa política distinta.
Más allá del caso argentino, Bessent enmarcó el respaldo a Milei dentro de una estrategia regional más amplia. Afirmó que América Latina atraviesa un giro hacia la centroderecha, con Argentina como punta de lanza. “Argentina dio un giro y, ahora, Paraguay, Chile, Bolivia, creo que Colombia también dará un giro. Veremos qué ocurre en Brasil. Nuestros aliados centroamericanos…”, enumeró.
En ese contexto, sostuvo que la Casa Blanca busca “recuperar a nuestros grandes aliados latinoamericanos dentro de nuestra esfera de influencia”, una definición que refuerza la dimensión geopolítica del apoyo a Buenos Aires. Para Washington, la estabilidad política y económica de Argentina aparece como un factor clave en la competencia por influencia en la región.
Bessent contrastó de manera explícita la actual administración con los gobiernos anteriores. Según su análisis, el gobierno de Milei reemplazó una “burocracia corrupta y derrochadora” por una gestión “austera y eficiente” orientada a proteger la propiedad privada y ordenar las cuentas públicas. Esa transformación, afirmó, es observada con buenos ojos por Estados Unidos y por los mercados internacionales.
Las declaraciones del secretario del Tesoro se producen en un momento en que el Gobierno argentino busca consolidar respaldo externo para sostener su programa económico, caracterizado por un fuerte ajuste fiscal, reformas estructurales y una redefinición de las alianzas internacionales. En ese marco, el aval explícito de un funcionario clave de la administración estadounidense refuerza la posición de Milei en el plano internacional.
El reconocimiento de Washington no solo tiene implicancias financieras, sino también políticas. Para el Gobierno argentino, ser señalado como actor central de la estrategia estadounidense en la región implica un espaldarazo en momentos de reformas profundas y resistencias internas. Al mismo tiempo, coloca a Argentina en el centro de una agenda regional marcada por la disputa de modelos económicos y alineamientos internacionales.
Según lo expresado por Bessent a La Derecha Diario/RAV Español, el vínculo bilateral se apoya en una coincidencia de valores y objetivos, pero también en intereses concretos. El respaldo financiero, la cooperación política y la apuesta a largo plazo por el liderazgo de Milei aparecen, en la visión del funcionario, como componentes de una relación que Washington considera estratégica.
Con estas definiciones, Estados Unidos dejó en claro que observa a la Argentina no solo como un socio coyuntural, sino como un pilar de su política latinoamericana en una etapa de reconfiguración regional, una lectura que fue destacada también por El Economista al analizar el nuevo alineamiento estratégico del gobierno de Javier Milei. El desafío para el Gobierno será capitalizar ese apoyo externo mientras avanza en la estabilización económica y en la construcción de consensos internos que sostengan su proyecto en el tiempo.