En medio de un escenario de relativa estabilidad cambiaria y con tasas que vuelven a captar la atención de los pequeños ahorristas, los plazos fijos en pesos recuperaron protagonismo dentro de las alternativas de inversión en Argentina. De acuerdo con las tasas publicadas por distintas entidades financieras durante las últimas semanas, el capital necesario para obtener $200.000 mensuales en intereses varía entre aproximadamente $7 millones y más de $10,5 millones, dependiendo del rendimiento anual que ofrezca cada banco.
La diferencia se explica por la dispersión de tasas dentro del sistema financiero, donde conviven rendimientos más conservadores en la banca tradicional con ofertas más altas en entidades digitales o de menor tamaño que buscan captar depósitos. En este contexto, elegir dónde colocar el dinero puede implicar una brecha millonaria en el capital necesario para alcanzar un mismo objetivo de ingresos mensuales.
El cálculo para estimar cuánto invertir parte de un objetivo concreto: generar $200.000 por mes únicamente con intereses de un plazo fijo renovado cada 30 días. Al proyectar esa renta anualizada, se observa que el monto inicial requerido depende directamente de la Tasa Nominal Anual (TNA) que ofrece cada entidad.
Entre los bancos tradicionales con mayor volumen de depósitos, las tasas se ubican en niveles intermedios. Dentro de ese grupo, Banco Macro presenta una TNA cercana al 27%, uno de los rendimientos más altos entre las entidades grandes. En tanto, Banco Nación y Banco Provincia ofrecen alrededor de 25% anual.
Con esos valores, el capital necesario para obtener $200.000 mensuales se ubica aproximadamente entre $9 millones y $10 millones, dependiendo de la tasa exacta aplicada al depósito.
En el siguiente escalón aparecen bancos con rendimientos algo menores. ICBC ofrece una TNA cercana al 23,5%, mientras que Banco Galicia, Banco Ciudad, Santander y BBVA manejan tasas en torno al 23% anual. En esos casos, el capital requerido para alcanzar la misma renta mensual se aproxima a $10,3 millones.
Por debajo de ese rango se ubica Banco Credicoop, con una tasa cercana al 22% anual, lo que eleva aún más el capital necesario para lograr el objetivo de ingresos mensuales.

La mayor diferencia aparece cuando se observan las tasas ofrecidas por entidades financieras más pequeñas o con fuerte presencia digital. Estos bancos suelen ofrecer rendimientos superiores para atraer nuevos depósitos, lo que reduce el capital necesario para generar el mismo ingreso mensual.
En este segmento, Banco CMF y Banco VOII se ubican entre las entidades con mejores tasas del mercado, con rendimientos cercanos al 33,5% anual. También se destacan Meridian y Crédito Regional Compañía Financiera, que ofrecen alrededor de 33% anual.
Con esos niveles de interés, el capital necesario para generar $200.000 mensuales desciende a poco más de $7 millones, lo que marca una diferencia significativa respecto de la banca tradicional.
Otras entidades que también ofrecen tasas competitivas son Banco del Sol, con cerca de 32% anual, y Banco BICA, con aproximadamente 31%. En tanto, Banco Mariva y Banco de Córdoba manejan tasas cercanas al 29% anual.
En el extremo opuesto del sistema se encuentra Banco de Formosa, que ofrece rendimientos en torno al 21% anual, uno de los niveles más bajos del mercado.
La comparación entre las distintas tasas muestra con claridad el impacto de la elección de la entidad financiera. Mientras que con una tasa cercana al 33,5% anual el capital requerido ronda los $7 millones, con rendimientos del 23% el monto necesario supera los $10 millones.
Esto significa que, para lograr exactamente el mismo ingreso mensual de $200.000, un inversor podría necesitar más de $3 millones adicionales si opta por una entidad con menor rendimiento.
Esta brecha refleja la competencia entre bancos por captar depósitos en un contexto donde la liquidez se volvió un factor clave dentro del sistema financiero.
Durante los últimos meses, el sistema financiero argentino consolidó un rango de tasas que ronda el 30% anual para los depósitos a plazo. Este nivel funciona como una referencia dentro del mercado, aunque cada entidad ajusta su oferta según su estrategia de captación de fondos.
Por un lado, los bancos buscan retener y atraer depósitos en pesos para sostener su capacidad de financiamiento. Por otro, los ahorristas evalúan las alternativas disponibles con el objetivo de preservar el valor de sus ingresos frente a la inflación.
En ese escenario, el plazo fijo volvió a posicionarse como una herramienta simple para quienes priorizan previsibilidad en los rendimientos y un flujo mensual relativamente estable de intereses.
Sin embargo, los especialistas advierten que el rendimiento real de esta inversión depende de un factor clave: la inflación efectiva del período. Si el aumento de precios supera el rendimiento nominal del depósito, el poder adquisitivo del capital puede deteriorarse con el tiempo.
Por ese motivo, muchos inversores combinan el plazo fijo con otras alternativas financieras para diversificar riesgos y mejorar la protección del ahorro.
Aun así, para quienes buscan un ingreso adicional mensual relativamente estable, los cálculos actuales muestran que alcanzar $200.000 mensuales en intereses es posible con inversiones que parten desde los $7 millones, siempre que se elijan las entidades con las tasas más altas del sistema. Tal como señalaron distintos análisis del mercado financiero difundidos por Infobae, la comparación entre bancos tradicionales y billeteras digitales se volvió clave para maximizar el rendimiento de los ahorros en pesos.