Kineta, una empresa radicada en Maipú, Mendoza, se convirtió en la única firma de Latinoamérica que produce mosto concentrado rectificado, un insumo de alta pureza cada vez más demandado por la industria alimentaria global. El logro, alcanzado tras más de 16 años de inversiones sostenidas en tecnología, posiciona a la compañía en un segmento de alto valor agregado dentro del complejo vitivinícola argentino y refuerza el perfil exportador del país, segun nota original de Carmela Rossi para el portal Infonegocios.

El mosto concentrado rectificado es un jarabe que se obtiene a partir del mosto de uva, del cual se elimina el agua y se retiran compuestos que aportan color y aroma, conservando únicamente los azúcares naturales —glucosa y fructosa—. El resultado es un producto incoloro, inodoro y de sabor neutro, con una concentración superior a 65° Brix, características que lo convierten en un edulcorante natural apto para múltiples aplicaciones industriales.
A diferencia del mosto concentrado tradicional, que mantiene rasgos organolépticos propios de la uva, la versión rectificada ofrece estabilidad físico-química y una pureza que amplía su uso en procesos productivos con altos estándares sanitarios y técnicos. Por ese motivo, se utiliza en alimentos y bebidas, incluidos jugos, helados, productos infantiles y formulaciones que requieren endulzar sin modificar sabor ni color.
El posicionamiento de Kineta es el resultado de un proceso de modernización progresiva. La empresa evolucionó desde la elaboración de jugo concentrado estándar hacia una plataforma productiva diversificada, apoyada en equipamiento de última generación. Entre las inversiones clave se destacan sistemas de desulfitación, concentradores automáticos avanzados y tecnologías específicas para asegurar la inocuidad y la estabilidad del producto final.
Hoy, la planta de Maipú no solo produce mosto concentrado rectificado, sino también mostos tintos y blancos, mostos varietales y concentrados tradicionales. Esta amplitud de oferta le permite a la compañía atender nichos específicos tanto en el mercado interno como en el externo, con una estrategia orientada a la calidad y la especialización.
Si bien en Argentina existen varias empresas dedicadas al mosto de uva, el segmento rectificado es altamente especializado. En ese espacio, Kineta se consolidó como referente regional, una condición que le abrió las puertas a mercados exigentes de Asia, Europa y África. Con la capacidad productiva actual, la firma proyecta expandir su presencia comercial y diversificar destinos.
El crecimiento de la demanda de ingredientes naturales, sumado a la necesidad de estandarización en las cadenas de producción alimentaria, explica el interés creciente por el mosto concentrado rectificado. Su neutralidad sensorial y su origen natural lo vuelven una alternativa atractiva frente a otros edulcorantes, en un contexto donde los consumidores y las regulaciones priorizan trazabilidad y composición.
Este desarrollo se inscribe en un escenario más amplio: el jugo de uva concentrado es uno de los productos más relevantes del complejo vitivinícola argentino. Históricamente, el país se ubicó entre los principales exportadores globales, con destinos como Estados Unidos, Japón y otros mercados estratégicos. La aparición de productos de mayor valor agregado, como el mosto rectificado, fortalece esa posición.
El mercado del mosto enfrenta desafíos estructurales, entre ellos la volatilidad de los precios internacionales y la presencia de barreras arancelarias en algunos destinos. Aun así, la especialización tecnológica y la calidad certificable del mosto concentrado rectificado colocan a Kineta en un lugar estratégico para capturar oportunidades vinculadas a la demanda creciente de la industria alimentaria global.
En un contexto de competencia internacional, la innovación de procesos y la diferenciación de producto aparecen como variables decisivas. En ese sentido, el caso de Kineta muestra cómo una empresa local puede escalar posiciones mediante inversión sostenida, know-how técnico y una lectura precisa de las tendencias del mercado.
El recorrido de la firma mendocina también refleja el potencial de la economía regional cuando se articula con tecnología y visión exportadora. Desde el principal oasis vitivinícola del país, Kineta logró insertarse en cadenas globales de valor, aportando un insumo que combina origen agrícola, procesamiento industrial avanzado y proyección internacional.