Rashad Hossain, hijo de inmigrantes de Bangladesh que creció en un monoambiente de Boston sin heladera y con escasez de alimentos, logró construir una de las marcas más disruptivas del mercado de bebidas en Estados Unidos. A los 31 años, tras estudiar Economía en Harvard, lidera Ryze, la empresa de café con hongos que, según informó Forbes, superó los US$ 300 millones en ingresos anuales y acaba de dar el salto más ambicioso de su historia: su desembarco en casi 2.000 tiendas Target en todo el país.
El anuncio marca un punto de inflexión para una compañía que, desde su fundación en 2020, creció exclusivamente a través del canal digital, sin presencia en góndolas físicas. Ahora, Ryze —ya considerada la marca de café con hongos más vendida de Estados Unidos— busca consolidarse en el consumo masivo con una línea de productos diseñada especialmente para retail.
La propuesta que impulsó este crecimiento combina granos de café arábica de México con una mezcla de seis hongos medicinales orgánicos cultivados en California y Nevada: melena de león, cordyceps, reishi, cola de pavo, shiitake y trompeta real. El resultado es una bebida con menor contenido de cafeína, orientada a consumidores interesados en bienestar, energía sostenida y claridad mental.
Aunque el café con hongos existe desde la década de 1940, recién en los últimos años logró posicionarse como una tendencia de consumo a gran escala. Ryze fue uno de los principales motores de ese auge. De acuerdo con estimaciones conservadoras citadas por Forbes, la empresa registró en 2025 ingresos superiores a los US$ 300 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 50%.
Hasta ahora, ese volumen se sostenía casi exclusivamente a través de ventas online y modelos de suscripción mensual, con planes que oscilan entre US$ 80 y US$ 100. Un paquete estándar de café instantáneo de 170 gramos se vende a US$ 45. La compañía no divulga su tasa de recompra, pero suele destacar su comunidad digital: un grupo privado en Facebook con cerca de 500.000 miembros.

El desembarco en Target incluye tres sabores exclusivos de café con leche, además del café instantáneo clásico y los sticks monodosis. “Esto nos confirma que todo lo que construimos en los últimos cinco años tiene potencial para ser un verdadero disruptor del café”, afirmó Hossain, según declaraciones recogidas por Forbes. “Lo lanzaremos a lo grande y vamos a aprovecharlo al máximo”.
Ryze fue fundada por Rashad Hossain y Andrée Werner, ambos graduados en Harvard en 2016. Hossain estudió Economía; Werner, Matemáticas Aplicadas, y luego completó una maestría en violonchelo en Juilliard. La idea surgió de una experiencia personal compartida: ambos eran consumidores intensivos de café, con rutinas de entre 10 y 20 tazas diarias.
“Éramos adictos empedernidos al café”, relató Hossain a Forbes. En la búsqueda de alternativas más saludables, comenzaron a investigar adaptógenos, hierbas naturales y suplementos funcionales, hasta dar con los hongos medicinales como ingrediente central.
El proyecto arrancó con una inversión mínima: US$ 15.000 de ahorros personales de cada fundador, más US$ 70.000 aportados por familiares de Werner. En su primer año, Ryze facturó apenas US$ 120.000, pero el crecimiento se aceleró a partir de 2021, cuando obtuvo su primera ronda de capital semilla por US$ 1 millón, liderada por PS27 Ventures y Reign Ventures.
Gran parte del crecimiento de Ryze estuvo impulsado por una estrategia intensiva de marketing digital, especialmente en redes sociales como Facebook e Instagram. Esa apuesta permitió escalar rápido, pero también generó críticas dentro del sector.
Según Forbes, varios inversores y consultores consideran que la empresa destina una proporción excesiva de sus ingresos a adquisición de clientes, lo que impacta negativamente en la rentabilidad. La publicación estima que Ryze operó en 2025 con un margen EBITDA cercano al 3%, y que el negocio es apenas rentable.
Algunas fuentes internas señalaron además una alta tasa de cancelación de suscripciones, aunque la empresa asegura haber implementado mejoras para facilitar la gestión de bajas y reducir fricciones. “Seguimos reduciendo la fricción y mejorando la claridad”, indicaron desde la compañía.
Un inversor citado por Forbes definió la estrategia como “crecimiento a toda costa” y advirtió que ese enfoque puede afectar la sostenibilidad a largo plazo si no se traduce en retención sólida de clientes.
Ryze compite en un mercado cada vez más poblado. Según la firma Grand View Research, las ventas anuales combinadas de las principales marcas de café con hongos —entre ellas Everyday Dose, Mud\Wtr, Four Sigmatic y Om— alcanzan los US$ 1.000 millones.
Estas marcas forman parte del segmento de bebidas funcionales, que superó los US$ 50.000 millones en ventas el año pasado y proyecta llegar a US$ 62.000 millones en 2027. Sin embargo, el sector también enfrenta cuestionamientos regulatorios y científicos.
Si bien existen estudios sobre los beneficios de ciertos hongos, no hay ensayos clínicos en humanos que respalden de forma concluyente las afirmaciones médicas asociadas al café con hongos. Referentes del sector, como Tero Isokauppila, CEO de Four Sigmatic, advirtieron sobre el riesgo de publicidad engañosa y la necesidad de mayor supervisión por parte de organismos como la FDA y la FTC.
Ryze sostiene que ya no promociona sus productos como tratamientos médicos y que controla el contenido publicitario propio y de influencers asociados.
Más allá de las cifras, la historia de Hossain es uno de los pilares del relato de marca. Creció en una vivienda precaria junto a sus padres inmigrantes, quienes trabajaron en múltiples empleos para sostener el hogar. “Aunque el dinero era muy escaso y la comida faltaba, mis padres me enseñaron a mantener la cabeza en alto”, contó.
Esa experiencia marcó su relación con la comida y la nutrición desde temprana edad. Tras trabajar en Kraft Heinz, donde estuvo vinculado al negocio del café y marcas como Maxwell House, decidió dejar la multinacional para emprender.

Hoy, Hossain asegura no tener apuro por vender la compañía, pese a que Forbes indicó que Ryze exploró una posible venta en 2025 sin recibir ofertas convincentes. “Estamos tratando de construir una marca generacional que realmente ayude a las personas a sentirse mejor”, afirmó.
Con su llegada al canal físico y una demanda en expansión, Ryze enfrenta ahora el desafío de sostener su crecimiento, demostrar rentabilidad y consolidar un producto que muchos consideran una moda, pero que ya dejó una huella profunda en el mercado del café estadounidense.