En pleno verano, cuando las altas temperaturas impulsan la búsqueda de espacios naturales para descansar y refrescarse, el dique Cabra Corral se posiciona como uno de los destinos más elegidos del norte argentino. Situado en el sur de la provincia de Salta, dentro del Valle de Lerma, este gran espejo de agua ofrece un entorno accesible, seguro y diverso, apto tanto para familias como para turistas que buscan aventura, descanso o contacto con la naturaleza.
El dique se encuentra sobre el cauce de los ríos Guachipas y Rosario, a unos 65 kilómetros de la ciudad de Salta, rodeado por sierras y amplias áreas abiertas que conforman un paisaje característico de la región. Su cercanía con la capital provincial y su fácil acceso lo convierten en una alternativa atractiva para escapadas de fin de semana o estadías más prolongadas durante la temporada estival.
Uno de los principales atractivos del Cabra Corral es la variedad de actividades recreativas que se desarrollan en su entorno. Las propuestas acuáticas ocupan un lugar central: paseos en catamarán, recorridos en lancha, kayak, windsurf y esquí acuático permiten disfrutar del agua desde diferentes perspectivas, con opciones tanto para principiantes como para quienes ya tienen experiencia.

Para quienes buscan emociones más intensas, el lugar también ofrece actividades de turismo aventura. El bungee jumping, la tirolesa sobre el agua y el zipline se suman a la oferta y convierten al dique en un punto de referencia para el turismo activo en Salta. Estas propuestas conviven con espacios tranquilos, pensados para el descanso, el picnic y la contemplación del paisaje, lo que favorece una experiencia equilibrada para grupos familiares.
La pesca deportiva es otro de los grandes atractivos del dique. En sus aguas habitan especies como pejerrey, bagre, tararira y boga, lo que convoca tanto a pescadores aficionados como a quienes practican esta actividad de manera habitual. Si bien la pesca está permitida, se recomienda informarse previamente sobre las zonas habilitadas, las vedas temporales y las normativas vigentes, ya que existen restricciones en determinados sectores del dique, especialmente en las áreas Norte y Sur.
Más allá de las actividades, el entorno natural es uno de los factores que explican el crecimiento del Cabra Corral como destino turístico. El contraste entre el agua, las sierras y la vegetación autóctona genera un escenario ideal para la fotografía, las caminatas y la observación del paisaje. Durante el verano, el clima favorece la realización de actividades al aire libre, aunque se recomienda tomar precauciones frente al calor, como hidratarse correctamente y evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día.
El dique también cuenta con servicios complementarios que facilitan la estadía de los visitantes. En los alrededores hay zonas de descanso, espacios gastronómicos y propuestas vinculadas al turismo rural, que permiten extender la experiencia más allá del agua. La combinación entre naturaleza, infraestructura y actividades convierte al Cabra Corral en un destino versátil, adaptable a distintos perfiles de turistas.

En cuanto al acceso, llegar al dique es sencillo. Desde la ciudad de Salta se debe tomar la Ruta Nacional 68 en dirección sur. El recorrido, de aproximadamente 65 kilómetros, se encuentra asfaltado en casi su totalidad y cuenta con señalización adecuada. Además del transporte particular, existen servicios de colectivos y opciones de taxis o traslados turísticos, lo que amplía las posibilidades para quienes no disponen de vehículo propio.
Durante los meses de verano, el Cabra Corral recibe tanto a turistas nacionales como a visitantes de países limítrofes, atraídos por la combinación de clima, paisajes y actividades. Este flujo constante impulsa la economía local y refuerza el posicionamiento del dique como uno de los principales polos turísticos de la región.

Con su ubicación estratégica, su diversidad de propuestas y su entorno natural privilegiado, el dique Cabra Corral se consolida como una opción ideal para quienes buscan disfrutar del verano en contacto con el agua y la naturaleza, sin resignar comodidad ni accesibilidad. Un destino que logra combinar descanso, recreación y aventura, y que continúa ganando protagonismo dentro del mapa turístico argentino.