Brasil y Estados Unidos reforzaron en los últimos días su relación bilateral a partir de una serie de contactos diplomáticos centrados en el comercio, la cooperación en seguridad y la preparación de la próxima visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a la Casa Blanca. El intercambio más reciente se produjo el sábado, cuando el canciller brasileño Mauro Vieira mantuvo una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, según informó el Gobierno de Brasil. El diálogo tuvo lugar en un momento clave para ambos países, tras un período de tensiones comerciales y en medio de un proceso de recomposición política entre Brasilia y Washington.
De acuerdo con la información oficial difundida por Itamaraty, la cancillería brasileña, la conversación abordó de manera central el estado de las relaciones comerciales bilaterales, el impacto económico de las medidas adoptadas en los últimos meses y los esfuerzos conjuntos para avanzar en una agenda de cooperación más amplia. El contacto también permitió evaluar los detalles organizativos y políticos de la visita de Lula a Estados Unidos, que será la primera desde que Donald Trump inició su actual mandato presidencial.
El comercio fue uno de los ejes principales del intercambio. Durante 2025, la relación bilateral atravesó un período de fricciones luego de que Estados Unidos aplicara aranceles elevados a productos brasileños, una decisión que afectó sectores estratégicos de la economía del país sudamericano. Sin embargo, desde septiembre pasado comenzaron a registrarse señales de distensión, cuando Trump resolvió reducir del 50% los aranceles a numerosos bienes importados desde Brasil, tras una negociación directa con Lula. Ese gesto fue interpretado en Brasilia como un primer paso hacia la normalización de la relación económica.
Fuentes diplomáticas brasileñas señalaron que, durante la conversación, Vieira y Rubio coincidieron en la necesidad de profundizar el diálogo comercial para evitar nuevos conflictos y generar previsibilidad para los sectores productivos de ambos países. Brasil es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos en América Latina, mientras que el mercado estadounidense sigue siendo clave para las exportaciones brasileñas de productos industriales y agroindustriales.
Además del comercio, la conversación incluyó referencias a la cooperación en materia de seguridad, un área en la que ambos gobiernos mantienen una relación fluida. Según la información oficial, los funcionarios destacaron la importancia del intercambio de información y la acción conjunta frente a amenazas transnacionales, como el crimen organizado, el narcotráfico y los delitos financieros. En este punto, subrayaron el papel estratégico de Brasil en el continente americano, tanto por su peso regional como por su capacidad institucional.
En línea con este eje, el jueves previo a la llamada telefónica, la cúpula de la Policía Federal de Brasil mantuvo un encuentro en Brasilia con el vicedirector de la CIA, Michael Ellis, con el objetivo de reforzar los mecanismos de cooperación bilateral en seguridad e inteligencia. Según fuentes oficiales brasileñas, la reunión permitió revisar los canales de coordinación existentes y avanzar en nuevas instancias de colaboración. En la delegación brasileña participaron altos cargos de la fuerza, entre ellos el director ejecutivo William Murad, el director de Inteligencia Policial Leandro Almada, el director de Cooperación Internacional Felipe Seixas y el coordinador general de Contrainteligencia Rafael Caldeira.
El diálogo entre Vieira y Rubio se produjo pocos días después de una conversación telefónica entre Lula y Trump, en la que ambos mandatarios acordaron que el presidente brasileño viajará a Estados Unidos una vez finalizada su gira por Asia, prevista para febrero. Si bien el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil aclaró que aún no existe una fecha confirmada para la visita, Lula adelantó que prevé llegar a Washington a comienzos de marzo. El encuentro será el primero entre ambos líderes en la Casa Blanca durante la actual presidencia de Trump.
En declaraciones a la prensa, Lula expresó su expectativa de que las relaciones bilaterales “vuelvan a la normalidad pronto” y sostuvo que existe margen para fortalecer el multilateralismo y promover el crecimiento económico. Según consignó Infobae, el mandatario brasileño afirmó: “Estoy convencido de que volveremos a la normalidad pronto, pronto; que vamos a fortalecer el multilateralismo, y que vamos a hacer que las economías vuelvan a crecer, porque es eso que el pueblo espera de nosotros”. Las declaraciones fueron realizadas al llegar a Panamá, donde participó del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe.
Lula también definió su futuro encuentro con Trump como una reunión entre “las dos principales democracias de Occidente”, una caracterización que apunta a resaltar el peso político e institucional de ambos países en el escenario internacional. En Brasilia consideran que la visita puede convertirse en una oportunidad para relanzar la relación bilateral y dejar atrás los episodios de tensión comercial.
No obstante, el vínculo entre ambos gobiernos no está exento de matices. En el plano internacional, Lula expresó en los últimos días diferencias con la política exterior de Trump, en particular respecto a Venezuela. Al ser consultado por la situación del país caribeño, el presidente brasileño sostuvo que es importante que Estados Unidos permita que Venezuela cuide su soberanía y sus intereses. “Quien va a encontrar una solución para el pueblo venezolano es el propio pueblo venezolano. No será ni Brasil, ni Estados Unidos; será Venezuela”, afirmó Lula, según consignó Infobae.
Estas declaraciones reflejan que, más allá del acercamiento en materia comercial y de seguridad, Brasil busca mantener una posición autónoma en política exterior, en línea con su tradicional defensa del multilateralismo y la no intervención. Para Estados Unidos, en tanto, el fortalecimiento del vínculo con Brasil resulta estratégico en un contexto de reconfiguración de alianzas globales y tensiones geopolíticas.
La reactivación del diálogo bilateral se produce en un escenario internacional marcado por la incertidumbre económica y los conflictos regionales, lo que refuerza la importancia de la coordinación entre ambos países. Desde el Gobierno brasileño destacan que el objetivo es avanzar hacia una relación más previsible y pragmática, basada en intereses comunes y en el respeto mutuo.
Según informó Infobae, los contactos recientes forman parte de una agenda más amplia destinada a recomponer la relación entre Brasil y Estados Unidos, tras un período de desencuentros. La futura visita de Lula a la Casa Blanca aparece, en ese sentido, como un hito clave para consolidar esta nueva etapa y definir los próximos pasos de una relación bilateral que sigue siendo central para la política exterior de ambos países.