La brecha entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor final se amplió en diciembre, cuando los alimentos se multiplicaron 4,46 veces desde el campo hasta la góndola, según el informe mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME),segun el sitio AgroLatam ..
Este indicador refleja la pérdida de participación del productor en la cadena de valor, en un contexto de costos crecientes y presión sobre los precios de alimentos básicos. Por cada $1 que percibió el productor, el consumidor abonó $4,46, un incremento del 14,4% respecto al mes anterior. La participación del productor en el precio final alcanzó 29,2%, apenas 4,2 puntos más que en noviembre.
Casi el 71% del precio al consumidor se explica por intermediaciones, transporte, logística, almacenamiento y márgenes comerciales, mientras que la participación directa del productor sigue siendo limitada.
El relevamiento de CAME analizó 24 alimentos de consumo masivo, mostrando diferencias significativas según el producto. Las hortalizas y frutas presentaron las mayores brechas, mientras que productos como frutilla, zanahoria y huevos tuvieron cadenas más cortas y costos más alineados.
Tabla 1 – Principales brechas de precios
| Producto | Brecha (veces) | Precio origen ($) | Precio destino ($) |
|---|---|---|---|
| Calabaza | 14,7 | 100 | 1.473,1 |
| Naranja | 7,0 | 270 | 1.877,4 |
| Berenjena | 6,4 | 414 | 2.651,5 |
| Frutilla | 1,4 | 5.200 | 7.089,1 |
| Zanahoria | 1,5 | 857 | 1.250,8 |
| Huevos | 1,8 | 2.226 | 4.073,5 |
Desde CAME explicaron que “la menor disponibilidad, sumada a la transición entre campañas y a mayores costos logísticos y de conservación, redujo la oferta efectiva en el mercado, impulsando los precios al alza”.
Brecha promedio por categoría de alimentos
Frutas y hortalizas: 7,1 veces
Carnes y huevos: 2,1 veces
Verduras de estación: 3,5 veces
El caso más extremo fue la calabaza, con una brecha de 14,7 veces, producto de una caída en el precio de origen por mayor producción, mientras que el precio al consumidor permaneció alto. En contraste, productos como frutilla, zanahoria y huevos mostraron menores diferencias, lo que evidencia cadenas comerciales más directas y eficientes.
Además, ciertos alimentos como pera, cebolla y papa registraron subas en origen debido a factores estacionales y costos logísticos, demostrando que la brecha no siempre responde a incrementos en producción, sino a desconexiones entre logística, intermediación y precios finales.
Evolución mensual de la brecha promedio (septiembre – diciembre)
Septiembre: 4,0 veces
Octubre: 4,1 veces
Noviembre: 3,9 veces
Diciembre: 4,46 veces
El informe de CAME reaviva la discusión sobre la estructura de comercialización de alimentos en Argentina, donde el productor continúa siendo el eslabón con menor capacidad de capturar valor. Analistas coinciden en que mejorar la logística, incentivar la venta directa y optimizar la coordinación entre producción y comercio son estrategias claves para reducir estas brechas.
En resumen, la última medición evidencia que, aunque el productor mejoró ligeramente su participación en el precio final, la diferencia entre campo y góndola sigue siendo significativa, especialmente en frutas y hortalizas. La transparencia en la comercialización y la eficiencia logística aparecen como prioridades para garantizar un valor más equitativo para productores y consumidores.