Un viaje a Estados Unidos, una inquietud compartida y una tesis universitaria fueron el punto de partida de Five Food, una marca argentina de snacks saludables creada por Benjamín Zacchino y Tomás Brahin, dos jóvenes emprendedores que decidieron transformar una idea académica en un negocio con proyección comercial. El lanzamiento formal se concretó en los últimos meses, con producción local y presencia inicial en dietéticas de Santa Fe y Entre Ríos, en un contexto de crecimiento del consumo consciente y de búsqueda de alternativas a los alimentos ultraprocesados.
La iniciativa surgió cuando uno de los socios detectó, durante su estadía en el exterior, una categoría de productos que combinaban buen sabor, practicidad y perfil nutricional equilibrado, una oferta que en el mercado argentino todavía mostraba escasa presencia. A partir de esa observación, ambos emprendedores comenzaron a trabajar en una propuesta que cubriera ese vacío: snacks pensados para el consumo diario, accesibles y alineados con nuevas tendencias alimentarias.
Zacchino y Brahin se conocieron mientras cursaban la Licenciatura en Administración de Empresas y compartían no solo la formación académica, sino también la práctica deportiva. En la etapa final de la carrera decidieron enfocar su trabajo final en el desarrollo de un producto real, con potencial de inserción en el mercado. El proyecto académico avanzó de la mano del plan de negocios y, tras completar la tesis y obtener el título, resolvieron continuar con la iniciativa en el plano comercial.

El desarrollo del producto demandó casi tres años de trabajo, con pruebas, ajustes de formulación y validaciones técnicas. Para avanzar, los emprendedores incorporaron el asesoramiento de un ingeniero en alimentos, clave para definir el perfil nutricional y los procesos productivos. El resultado fue una línea de bocaditos elaborados a base de proteína de arveja y harina de maíz pisingallo, sin ingredientes de origen animal y aptos para celíacos.
La producción se realiza en San Carlos Centro, una localidad santafesina con tradición agroindustrial, lo que permitió articular proveedores locales y mantener una escala acorde a la etapa inicial del emprendimiento. Los productos se comercializan en distintos sabores, entre ellos opciones saladas y dulces, y están pensados tanto para el picoteo como para funcionar como una colación intermedia, una franja de consumo que gana protagonismo entre quienes buscan ordenar sus hábitos alimentarios.
Desde sus primeras ventas, Five Food apuntó a las dietéticas y comercios especializados, un canal que concentra a consumidores atentos a la composición de los alimentos, pero también interesados en el sabor y la practicidad. En paralelo, los fundadores trabajan para ampliar la visibilidad de la marca y construir identidad en un mercado cada vez más competitivo, donde conviven propuestas artesanales, marcas consolidadas y lanzamientos impulsados por grandes compañías.
El plan de crecimiento contempla, en una primera etapa, consolidar la presencia en Rosario y el área metropolitana, para luego avanzar hacia Buenos Aires y otras grandes ciudades, donde el consumo de productos saludables muestra mayor volumen y diversidad de público. En ese camino, los emprendedores evalúan sumar nuevos formatos y categorías, como barritas o granolas, siempre bajo la misma lógica de ingredientes simples y perfil nutricional cuidado.
El contexto juega a favor de este tipo de propuestas. En los últimos años, el mercado argentino registró un aumento sostenido en la demanda de alimentos funcionales, plant based y sin TACC, impulsado por cambios culturales, mayor información disponible y una preocupación creciente por la salud. Sin embargo, los fundadores reconocen que el desafío no pasa solo por el producto, sino también por la escala, la logística y la construcción de marca, factores clave para sostener el crecimiento en el tiempo.

En ese sentido, la experiencia académica resultó un punto de apoyo, pero el aprendizaje más relevante llegó con la ejecución. La validación en el punto de venta, el contacto con distribuidores y la respuesta de los consumidores fueron determinantes para ajustar la estrategia. El objetivo, aseguran, es crecer de manera ordenada, priorizando la calidad y evitando una expansión que comprometa la operación.
Con una estructura chica y foco en el desarrollo del negocio, Five Food se suma a la nueva generación de emprendimientos argentinos que nacen de una oportunidad detectada en el exterior, pero apuestan a producir localmente y adaptarse a las particularidades del mercado interno. En un escenario económico desafiante, el proyecto busca diferenciarse a partir de la innovación, la cercanía con el consumidor y una propuesta clara.
El recorrido recién comienza. Para sus creadores, el paso de la tesis a la góndola fue solo el inicio de un proceso más amplio, que ahora apunta a consolidar la marca, ampliar la línea de productos y competir en un segmento donde la demanda crece, pero también lo hacen las exigencias del consumidor. La apuesta es clara: convertir una idea nacida en el aula en una empresa sustentable, con identidad propia y potencial de expansión.