En medio de la creciente incertidumbre en los mercados tecnológicos globales, Apple Inc. registró un comportamiento bursátil que la posiciona como un activo de refugio frente a las preocupaciones sobre los efectos de la inteligencia artificial (IA) en la industria. Las acciones de la compañía avanzaron cerca de un 1,8%, mientras que el índice Nasdaq 100, dominado por valores tecnológicos, presentó una caída del 2,4%.
Este contraste marca un punto de inflexión en la percepción de los inversores, quienes ahora consideran a Apple como un “oasis de seguridad” en medio de la volatilidad generada por la adopción acelerada de la IA. La capitalización de mercado de la empresa supera los US$4 billones, lo que le permite ubicarse como la segunda compañía más valiosa del mundo, detrás de Nvidia, y por delante de Alphabet.
Analistas atribuyen este desempeño a varios factores. Por un lado, la empresa presentó resultados trimestrales con ventas récord y proyecciones optimistas, lo que reforzó la confianza de los inversionistas en su solidez operativa. Por otro lado, la estrategia cautelosa de Apple respecto a la IA —integrando capacidades inteligentes en sus productos sin entrar en una carrera de inversiones millonarias en infraestructura— ha sido percibida como menos riesgosa en comparación con otros gigantes tecnológicos.
“No parece que el tema de la disrupción de la IA se esté extendiendo al hardware, lo que ciertamente es positivo”, comentó Dan Eye, director de inversiones de Fort Pitt Capital Group, que mantiene acciones de Apple.
El iPhone y otros dispositivos Apple se perfilan como plataformas clave desde las cuales los usuarios accederán a servicios de IA, una estrategia que contrasta con la incertidumbre que enfrentan otras compañías de software y servicios basados en inteligencia artificial. Esta posición permite a Apple consolidar su rol central en la vida digital de millones de personas.

A fines de 2025, la compañía fue considerada por algunos analistas como la acción “anti‑IA” debido a su ausencia de una estrategia agresiva en este campo, lo que inicialmente la hizo menos susceptible a las fluctuaciones del sector. Sin embargo, Apple ha reforzado sus capacidades tecnológicas con Apple Intelligence, un conjunto de funciones de IA integradas en sus dispositivos que combina potencia, experiencia de usuario y privacidad. Estas funciones operan tanto en el dispositivo como en la nube privada, ofreciendo experiencias inteligentes sin comprometer datos personales.
La empresa también ha firmado acuerdos estratégicos, como su colaboración con Google, para potenciar herramientas de IA, incluido Siri, utilizando tecnologías externas y reduciendo riesgos de desarrollo interno.
Mientras tanto, otros gigantes tecnológicos enfrentan presiones significativas: fondos que invierten en software han registrado pérdidas, y compañías como Microsoft han visto descensos en sus acciones debido a resultados mixtos en sus servicios de nube y altos costos de proyectos de IA. La creciente inquietud sobre la viabilidad de algunos modelos de inteligencia artificial ha reforzado la percepción de que Apple, con fundamentos sólidos y exposición equilibrada al fenómeno, constituye un refugio frente a la volatilidad del sector.
No obstante, los expertos advierten que la compañía no está exenta de desafíos. La competencia en inteligencia artificial y las expectativas cambiantes de los consumidores exigen innovación continua para mantener su liderazgo, especialmente frente a rivales como Microsoft y Alphabet, que han reforzado su posición en IA y servicios de nube, llegando incluso a superar a Apple en capitalización bursátil en algunos momentos de 2026 según Bloomberg Línea y otros analistas.