La Unión Europea (UE) anunció la donación de 11 millones de euros a Bolivia para financiar programas de conservación ambiental, lucha contra el cambio climático y producción de cultivos alternativos a la coca, al cierre de una visita oficial realizada esta semana en el país. El anuncio fue realizado este jueves en La Paz por el director del Servicio Europeo de Acción Exterior para las Américas, Pelayo Castro, quien calificó la misión como exitosa por sus “resultados tangibles” y su impacto directo en la población boliviana.
La decisión se concretó tras una misión del denominado Equipo Europa, integrada por representantes de instituciones comunitarias, Estados miembros y más de 40 empresas europeas, que visitó Bolivia desde el lunes con el objetivo de impulsar inversiones, fortalecer el diálogo político y ampliar la cooperación bilateral. Según la delegación europea, los acuerdos alcanzados abarcan áreas clave como medioambiente, seguridad, energías verdes, comercio, inversión y materias primas estratégicas, en línea con la estrategia Global Gateway de la UE.
Durante una conferencia de prensa, Castro sostuvo que la visita permitió avanzar en compromisos concretos. “Esta es una misión de resultados tangibles, concretos, que van a tener un impacto en la población boliviana”, afirmó el funcionario, según declaraciones difundidas por fuentes oficiales europeas.
Del total de los 11 millones de euros anunciados, los recursos estarán destinados a programas orientados a la protección del medioambiente, el combate al cambio climático y el desarrollo de alternativas productivas a los cultivos de coca, uno de los ejes históricos de la cooperación entre Bolivia y la UE. A este paquete se suma la firma de un convenio específico por 3 millones de euros con el Ministerio de Gobierno de Bolivia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), destinado a reforzar la lucha contra el tráfico de sustancias controladas.
Otro de los anuncios relevantes estuvo vinculado al sector energético. La UE confirmó el respaldo a un programa de impulso a las energías verdes, financiado de manera conjunta por la Comisión Europea, con un aporte de 4 millones de euros, y la cooperación alemana, que contribuirá con 5 millones de euros. El objetivo es acompañar a Bolivia en su transición hacia fuentes de energía renovables, en un contexto regional marcado por la necesidad de diversificar las matrices energéticas y reducir las emisiones de carbono.
En esa línea, Castro destacó que el Gobierno boliviano ve a la UE como un socio estratégico en este proceso. “El Gobierno boliviano ha entendido que la UE puede ser un socio en esa transición hacia las renovables y en materia de inversiones en ese sector”, señaló el representante europeo.
La agenda de cooperación también incluyó el impulso a proyectos concretos de infraestructura. La delegación europea informó que se presentaron iniciativas para la construcción de plantas solares en dos localidades del departamento de Oruro, al oeste del país. Estos proyectos contarán con financiamiento de Francia y del Banco Europeo de Inversiones, por montos estimados en 17 millones de euros y 170 millones de euros, respectivamente, lo que representa una de las inversiones más significativas anunciadas durante la misión.
Además de los aspectos ambientales y energéticos, la UE y Bolivia acordaron avanzar en un “diálogo estructurado” en materia de comercio e inversión, con el objetivo de facilitar el intercambio económico y generar condiciones más favorables para la llegada de capitales europeos al país sudamericano. Según Castro, este diálogo permitirá identificar sectores prioritarios y alinear expectativas entre ambas partes.
Uno de los capítulos centrales de la visita estuvo dedicado a las materias primas críticas, en particular el litio, recurso del que Bolivia posee una de las mayores reservas del mundo. La misión del Equipo Europa incluyó una visita a la localidad de Llipi, en las inmediaciones del salar de Uyuni, donde se encuentran las plantas industriales de sales de potasio y carbonato de litio actualmente en operación.
Sobre este punto, el funcionario europeo explicó que la UE analiza cómo puede contribuir a las estrategias que defina el Gobierno boliviano para la explotación de este recurso. Según indicó, el principal aporte europeo podría centrarse en la industrialización del litio, con el objetivo de que Bolivia no se limite a la exportación de materia prima, sino que logre insertarse en las cadenas de valor internacionales mediante el uso de tecnología europea.
La cooperación en litio se enmarca en el interés estratégico de la UE por asegurar el acceso a materias primas clave para la transición energética y digital, al tiempo que promueve estándares de sostenibilidad, gobernanza y valor agregado local. En ese sentido, Castro remarcó que también se abrieron líneas de trabajo con Bolivia en gobernanza, democracia, seguridad y justicia, áreas que forman parte del enfoque integral de la política exterior europea.
La misión del Equipo Europa estuvo compuesta por 70 integrantes, entre funcionarios y representantes empresariales, lo que refleja el interés del bloque en profundizar su presencia en Bolivia. Desde la UE señalaron que la visita no solo buscó cerrar acuerdos financieros, sino también sentar las bases para una relación de largo plazo, basada en inversiones sostenibles y cooperación técnica.
El cierre de la misión dejó, según la evaluación europea, un balance positivo y una hoja de ruta definida para los próximos años. De acuerdo con Infobae, los anuncios combinan financiamiento, cooperación institucional e interés empresarial, y reflejan la apuesta de la Unión Europea por consolidarse como un socio clave de Bolivia en sectores estratégicos, en un contexto internacional marcado por la competencia por recursos naturales y la necesidad de avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles.