A unos 120 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Suipacha se consolidó en los últimos años como un destino gastronómico de referencia en la provincia de Buenos Aires, gracias a una producción de quesos artesanales que le permitió construir una identidad propia y atraer a visitantes en busca de experiencias rurales y sabores de origen.
La transformación de Suipacha no respondió a un desarrollo turístico tradicional, sino al crecimiento sostenido de emprendimientos queseros que apostaron por calidad, producción a pequeña escala y técnicas inspiradas en tradiciones europeas. Ese proceso dio lugar a la llamada Ruta del Queso, un circuito que recorre tambos y queserías ubicadas principalmente a lo largo de la Ruta Nacional 5, donde se elaboran variedades como Brie, Camembert, Reblochon y quesos semiduros, utilizando leche de vaca, cabra, oveja y búfala.

Las visitas a estos establecimientos suelen incluir recorridos guiados, contacto directo con los productores y degustaciones, lo que convierte al paseo en una experiencia educativa y sensorial. Muchos de los proyectos son de carácter familiar y priorizan procesos artesanales, lo que permitió posicionar a la localidad como un punto de referencia a nivel nacional dentro del sector.
La identidad quesera se ve reforzada por una agenda de eventos gastronómicos que dinamizan la economía local y amplían la visibilidad del pueblo. Entre ellos se destaca la Expo Suipacha, que incluye el Concurso Nacional de Quesos y convoca a productores, especialistas y visitantes de distintos puntos del país. Estas actividades se integran con ferias regionales donde también se ofrecen vinos, mieles y otros productos de elaboración local.

Más allá de la gastronomía, Suipacha ofrece un entorno que acompaña la propuesta: calles tranquilas, paisajes de campo, estancias cercanas y un ritmo pausado que contrasta con la vida urbana. Esa combinación de turismo de cercanía, identidad productiva y entorno rural convirtió al pueblo en una opción habitual para escapadas de fin de semana.
El acceso desde la capital es sencillo. En auto, el trayecto demanda alrededor de una hora y media por el Acceso Oeste y la Ruta Nacional 5. También es posible llegar en tren mediante el Ferrocarril Sarmiento, que conecta la estación Once con Suipacha, o en colectivos de media distancia que parten desde Retiro y Liniers.

Con una propuesta basada en el trabajo local y el valor agregado, Suipacha logró diferenciarse dentro del mapa bonaerense y consolidarse como un destino donde el queso artesanal dejó de ser un producto más para transformarse en su principal identidad.