En Bariloche, Motorola oficializó su regreso pleno al segmento ultra premium con el lanzamiento del motorola Signature y, en ese marco, aseguró que fabricar celulares en la Argentina volvió a ser más competitivo que importarlos, pese a la eliminación del arancel de importación vigente desde el 15 de enero de 2026. La definición fue realizada por Germán Greco, gerente general para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, quien además advirtió que el mercado gris y la escasez global de memorias serán los principales desafíos de 2026.
La compañía, que en la última década concentró su estrategia en volumen y gama media, busca ahora capturar mayor valor con una propuesta que combina hardware de alta gama, diseño diferencial y servicios exclusivos.
El lanzamiento del motorola Signature marca un punto de inflexión en la estrategia regional. Tras años de consolidación en la familia Moto G, que le permitió recuperar participación y rentabilidad, la empresa considera que alcanzó la madurez industrial y de marca necesaria para competir en el segmento más exigente.
“Hoy somos nuevamente más competitivos fabricando local que importando”, afirmó Greco al referirse al nuevo esquema arancelario. Según explicó, la compañía se anticipó a los cambios regulatorios, simplificó procesos productivos y adaptó su estructura impositiva en Tierra del Fuego, donde ensambla la mayor parte de los equipos que comercializa en el país bajo el régimen de promoción industrial.

El ejecutivo sostuvo que las mejoras de eficiencia se trasladan al consumidor. “Todo lo que ganamos en eficiencia va a precio”, indicó, y aseguró que mantienen una ventaja cercana a 20 puntos frente al producto importado.
El nuevo dispositivo incorpora cámaras de última generación, procesadores de alto rendimiento y baterías con tecnología silicon carbon, además de alianzas con marcas vinculadas al diseño y el audio. Sin embargo, la apuesta no se limita al hardware. La empresa proyecta un esquema de beneficios exclusivos para los compradores de la línea Signature, con un concepto cercano a una membresía.
La estrategia se enmarca en el concepto de “Lifestyle Tech”, que apunta a integrar tecnología y diseño como parte de la identidad del usuario. Según datos internos de la firma, el 60% de quienes compran hoy la marca son mujeres, un cambio respecto de años anteriores, cuando predominaba un público masculino y de mayor edad.

La decisión oficial de llevar a 0% el arancel de importación de celulares generó incertidumbre en la industria electrónica radicada en Tierra del Fuego. Sin embargo, desde la compañía aseguran que el nuevo contexto no debilitó su esquema productivo.
Greco explicó que la empresa trabajó con anticipación para reconfigurar su estructura y mantener competitividad frente al producto importado. En su visión, el mercado argentino exige memoria, calidad de pantalla, diseño y financiación en cuotas, factores que inciden directamente en la decisión de compra.
Uno de los principales focos de preocupación es el crecimiento del mercado gris: productos originales que ingresan al país sin pagar impuestos y que no están destinados formalmente al mercado local. “Solo en telefonía el Estado deja de recaudar US$ 500 millones al año”, afirmó el directivo.
El problema, agregó, también afecta al consumidor. Al no tratarse de equipos comercializados por canales oficiales, la empresa no puede ofrecer garantía local, lo que impacta en la experiencia de uso y en la percepción de marca. Según indicó, existe diálogo con la Secretaría de Industria para abordar la situación.

En paralelo al escenario local, la industria enfrenta una tensión internacional vinculada a la escasez de memorias. Greco señaló que estos componentes duplicaron su precio en el último año y que el salto de 512 GB a 1 TB puede implicar incrementos de hasta US$ 200 en costos.
Ante ese panorama, la empresa optó por precomprar insumos, asegurar stock y adelantar producción para amortiguar el impacto. Aun así, reconoció que los costos se modificaron varias veces desde comienzos de año.
Parte de esa presión podría trasladarse parcialmente a precios, aunque la compañía intenta absorber margen para sostener competitividad. En ese sentido, el ejecutivo destacó que la financiación es una herramienta clave para competir tanto con el mercado gris como con las marcas asiáticas de bajo costo.
Con más de 40% de participación en el mercado local y 35 locales propios, incluidos seis flagship stores, la Argentina funciona como un laboratorio para probar iniciativas que luego se replican en la región. En diálogo con Forbes, Greco definió al país como un mercado que “te obliga a tener un doctorado en negocios” por su complejidad macroeconómica, pero que al mismo tiempo ofrece oportunidades para innovar y escalar nuevas estrategias.