Una delegación de empresarios brasileños de la Asociación Pan Amazonía mantuvo esta semana reuniones en Perú con autoridades y representantes del sector privado para fortalecer la integración logística entre ambos países, con el objetivo de potenciar el comercio bilateral y reducir tiempos y costos de exportación desde la región amazónica hacia los puertos peruanos del Pacífico. El encuentro fue organizado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú y se centró en evaluar infraestructura estratégica que permita consolidar nuevas rutas comerciales.
La misión estuvo integrada por representantes de más de 200 empresas de la Amazonía brasileña vinculadas a sectores como telecomunicaciones, logística, agricultura, hidrocarburos y turismo. El eje de las conversaciones fue la optimización de corredores viales y fluviales que conectan los estados amazónicos de Brasil con los puertos peruanos, una alternativa que podría evitar el tránsito por el canal de Panamá y acortar significativamente los trayectos hacia los mercados asiáticos.

Entre los proyectos analizados se destacaron la Carretera Interoceánica Sur y el corredor Multimodal Amazonas Norte, considerados claves para mejorar la conectividad fronteriza. Estas infraestructuras permitirían integrar transporte terrestre y fluvial, facilitando la salida de productos brasileños hacia el Pacífico y, a la vez, ampliando el acceso de bienes peruanos al mercado brasileño.
Según explicó Belisario Arce, director ejecutivo de la Asociación Pan Amazonía, la posibilidad de utilizar de forma más intensiva los puertos peruanos representa un cambio estructural para la región. La conexión directa desde los estados del norte de Brasil hacia terminales marítimas peruanas reduciría costos logísticos y otorgaría mayor competitividad a los exportadores amazónicos.
La Amazonía brasileña concentra una parte significativa de la producción agrícola y de recursos naturales del país. Actividades como el cultivo de cacao, soja y café, la pesca, la explotación maderera y la minería forman parte del entramado productivo regional. En los últimos años, además, el turismo ecológico comenzó a posicionarse como un sector con alto potencial de crecimiento.
En ese contexto, mejorar la conectividad hacia el Pacífico se vuelve un objetivo estratégico. Actualmente, gran parte de la producción destinada a Asia y otros mercados debe atravesar extensos recorridos internos o utilizar rutas marítimas más largas. La articulación con infraestructura peruana permitiría diversificar opciones logísticas y fortalecer la competitividad regional.
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú presentó ante la delegación brasileña las capacidades portuarias del país y los avances en materia de integración intermodal. La apuesta oficial es consolidar a Perú como una plataforma logística para la región amazónica sudamericana, aprovechando su ubicación geográfica y su red de carreteras y vías navegables.

Durante las reuniones también se evaluaron oportunidades comerciales concretas. Desde Perú se identificaron productos con potencial de exportación hacia Brasil, como frutos secos, cacao, naranjas, camarones, langostinos congelados y manufacturas de plástico y neumáticos. El acceso más ágil al mercado brasileño —uno de los mayores de América Latina— podría impulsar a productores peruanos, especialmente en regiones del norte y sur del país.
Del lado brasileño, la región amazónica busca ampliar la salida de productos agrícolas e insumos hacia Perú y, a través de sus puertos, hacia terceros mercados. El desarrollo de cadenas logísticas eficientes aparece como condición necesaria para sostener ese crecimiento.
Las autoridades destacaron que la integración no solo tiene un componente comercial, sino también territorial. La mejora en rutas y conexiones fluviales puede favorecer el desarrollo de zonas fronterizas históricamente postergadas, generando empleo y mayor dinamismo económico.
Más allá de los planes a mediano plazo, ambas partes informaron avances en iniciativas piloto ya operativas. En el norte peruano se concretó la importación de torta de soja desde el estado brasileño de Roraima mediante la ruta Manaos–Iquitos–Yurimaguas–Tarapoto. El esquema prevé envíos regulares de 1.000 toneladas mensuales a partir de marzo, lo que permitirá evaluar la eficiencia y sostenibilidad del corredor.
En el sur de Perú se facilitó la importación de carne de cerdo proveniente del estado de Acre. Además, se analizan nuevas alternativas para el transporte de soja en camiones con carga contenerizada, una modalidad que busca agilizar tiempos y reducir costos de manipulación.
Estos proyectos funcionan como pruebas de concepto para un esquema logístico más amplio. Si los resultados son positivos, podrían escalarse a mayores volúmenes y a otros productos.
El fortalecimiento de la cooperación logística entre Brasil y Perú se inscribe en una estrategia más amplia de integración amazónica. La región, rica en recursos naturales pero con desafíos históricos en infraestructura, requiere inversiones sostenidas para mejorar su inserción en el comercio internacional.
Para Perú, consolidarse como salida natural al Pacífico para parte de la producción amazónica brasileña implicaría mayores flujos portuarios, inversión en infraestructura y dinamización de servicios logísticos. Para Brasil, significaría diversificar rutas y reducir dependencia de trayectos más extensos y costosos.
Los empresarios brasileños destacaron que la articulación público-privada será determinante para convertir estos planes en resultados concretos. La coordinación entre gobiernos nacionales, autoridades regionales y el sector privado aparece como un elemento clave para garantizar seguridad jurídica, previsibilidad y eficiencia operativa.
En un escenario global donde la competitividad depende en gran medida de la logística, la apuesta conjunta por corredores intermodales y puertos del Pacífico marca un paso relevante en la relación bilateral y, como destacó Forbes, podría redefinir el mapa comercial de la Amazonía y abrir nuevas oportunidades para productores y exportadores de ambos países.