El pueblo de Arenas Verdes, ubicado en la costa bonaerense frente a un tramo de mar abierto, se distingue por su paisaje agreste y su bajo nivel de urbanización. El acceso al balneario se realiza desde el kilómetro 108,5 de la Ruta 88, a través de un camino entoscado que atraviesa bosques y médanos antes de llegar a la playa, reforzando la sensación de destino apartado y preservado. La combinación de dunas amplias, vegetación baja y sectores de playa extensa genera un entorno natural prácticamente intacto, con algunos acantilados y barrancas que revelan la acción constante del viento y el mar.
Arenas Verdes cuenta con una extensión de aproximadamente 170 hectáreas, con una urbanización mínima diseñada para integrarse al paisaje. La zona fue declarada Paisaje Protegido de Interés Provincial (Ley 15141), lo que garantiza la conservación de su impronta natural como rasgo central del balneario.

El pueblo ofrece un ritmo tranquilo que privilegia actividades al aire libre: caminatas por la costa, pesca deportiva y contemplación del entorno. Los médanos cambian constantemente de forma, creando una sensación de dinamismo en cada visita. Además, el municipio impulsa una reserva natural, destinada a educación ambiental, investigación y recreación responsable, reforzando el compromiso con la conservación del ecosistema.
La llegada a Arenas Verdes ya forma parte de la experiencia: recorrer el camino que atraviesa médanos y bosques genera una sensación de aislamiento y tranquilidad incluso antes de ver el océano. Una vez en la costa, los visitantes se encuentran con playas abiertas y aguas que cambian de color según la luz, ideales para quienes buscan desconectar y disfrutar de la naturaleza sin masificación.

Con un equilibrio entre conservación y actividades recreativas, Arenas Verdes se consolida como un destino donde la naturaleza domina la escena, ofreciendo mar, bosque y dunas vivas que permiten a los visitantes conectarse con un paisaje auténtico y silencioso, lejos del turismo convencional.