Un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA) desarrolló en Argentina un sistema portátil que permite medir la concentración de fosfato en suelos con un teléfono celular, a partir de un reactivo químico estable y un algoritmo de análisis digital. El avance, presentado el 20 de febrero de 2026, busca facilitar el diagnóstico de un nutriente clave para la producción agrícola mediante una herramienta accesible y de bajo costo.
La tecnología combina una reacción química que genera una coloración proporcional al nivel de fosfato presente en la muestra con la capacidad de la cámara del celular para captar la intensidad de color. Tras unos 30 minutos, el sistema traduce esa señal en un valor cuantitativo a través de un software específico, sin necesidad de instrumental de laboratorio.
El fosfato es esencial para la fertilidad de los suelos y el desarrollo vegetal. En Argentina, cerca del 60 % de las tierras cultivadas presentan niveles por debajo del rango crítico, lo que refuerza la necesidad de diagnósticos frecuentes para ajustar la fertilización. Los métodos tradicionales suelen requerir equipos costosos y personal especializado, lo que limita su uso fuera de laboratorios.
La posibilidad de realizar mediciones en el propio campo permitiría mejorar la planificación de insumos y avanzar hacia una agricultura basada en datos, con mayor eficiencia y menor impacto ambiental. Según informaron los desarrolladores, la metodología está en evaluación para su patentamiento y eventual comercialización, y podría ser utilizada por cooperativas, empresas agrícolas, laboratorios y organismos de extensión rural.
El desarrollo conjunto entre el CONICET y la UBA se inscribe en una línea de transferencia tecnológica orientada a fortalecer la competitividad del sector agropecuario. De consolidarse, el sistema podría ampliar el acceso al análisis de suelos y optimizar la gestión nutricional de los cultivos.