En plena pandemia, en 2020, los emprendedores Ulises Bestard y Ramiro Rovira fundaron Dignos Company con un objetivo claro: fabricar anteojos en la Argentina y controlar toda la cadena de valor. Hoy, con una planta propia en Misiones y una capacidad de 10.000 unidades mensuales, la empresa busca consolidarse como un jugador central del negocio óptico local y replicar el modelo de licenciamiento de los grandes grupos internacionales. La información fue publicada por El Cronista.
El proyecto nació en un contexto complejo para los emprendedores. Según explicó Bestard, el mercado local presentaba dificultades en el acceso a insumos y condiciones poco favorables por parte de proveedores. “En ese momento había un montón de dolencias en la industria para los emprendedores: los insumos locales no eran de calidad, y los proveedores no sólo no entregaban los productos en tiempo y forma, sino que, como había pocos importadores, ponían sus condiciones, que no siempre eran rentables para el negocio”, señaló.

Frente a ese escenario, los socios decidieron avanzar hacia la integración productiva. Tres años después del lanzamiento, instalaron una fábrica de 700 metros cuadrados en Misiones, con el objetivo de dejar de tercerizar la producción y ganar competitividad.
“Desde el primer día tomamos la decisión de crear un producto realmente competitivo, tanto para el mercado local como internacional. Hoy contamos con toda la cadena de valor, lo que hace que podamos ofrecer un producto accesible”, afirmó Bestard. La empresa se encarga del diseño, fabricación, logística y comercialización directa al consumidor.
Además de producir su propia marca, Dignos Company desarrolló un esquema de fabricación para terceros y avanzó en un modelo de licencias. Bajo este sistema, la firma diseña y produce los anteojos, administra el stock y concentra la operación, mientras que la empresa licenciada aporta la marca y se ocupa de la comercialización. El esquema contempla un reparto de ingresos en el que la compañía retiene el 65% de la facturación y el socio el 35%.
“Hacemos el 360° del servicio. Se trata de un negocio en donde la empresa no tiene que invertir porque funciona como una franquicia donde les proveemos la mercadería", explicó el fundador.
El modelo de referencia es el de los grandes conglomerados globales del sector óptico. “Dignos Company aspira a ser el Luxottica de Argentina. Queremos tener las mejores licencias del país”, sostuvo Bestard, en alusión al grupo internacional que concentra producción, distribución y acuerdos con marcas de moda.
La estrategia apunta a crecer sin sobredimensionar el stock. Según detalló el empresario, la compañía trabaja con lotes pequeños y reposiciones constantes para adaptarse a la demanda. Para este año, proyecta una facturación cercana a los US$ 1,5 millones.

En paralelo, la empresa avanzó en una diversificación de su portafolio. En el último año incorporó una unidad textil propia, sumando indumentaria y accesorios a su oferta. Actualmente emplea a 17 personas, cuenta con un local en Palermo y suma nueve puntos de venta distribuidos entre Buenos Aires, Neuquén, Misiones y Chaco.
Con producción local integrada y un esquema de licencias en expansión, la firma busca posicionarse en un mercado históricamente dominado por importaciones y grandes marcas internacionales, con la meta de consolidar un modelo industrial propio en el país.