Andeluna presentó esta semana en Mendoza su nuevo Altitud Naranjo 2025, un Chardonnay elaborado con fermentación con pieles que se incorpora a la línea central de la bodega. El lanzamiento es relevante porque amplía la propuesta de vinos de montaña con una técnica poco habitual en el segmento tradicional y refuerza la apuesta por estilos que combinan identidad territorial e innovación enológica.
El nuevo integrante nace en Tupungato, Valle de Uco, a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, y se suma a la familia Altitud, integrada por Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Pinot Noir y Chardonnay. Con esta incorporación, la bodega profundiza su estrategia de diversificación dentro de una misma variedad, en este caso la Chardonnay.
Según explicó Jimena López Campos, gerente de Enología de la firma, el objetivo fue explorar un método distinto al convencional. “La idea al elaborar este vino fue, por un lado, utilizar otra técnica de vinificación a la convencional, mostrando una vez más la diversidad en nuestro porfolio”, afirmó. Y agregó: “Por otro lado, buscar una experiencia sensorial donde se puedan comparar y disfrutar dos vinos elaborados con la misma variedad de uva, proveniente del mismo cuartel, cuya única diferencia es el método de elaboración utilizado”.
El diferencial del Altitud Naranjo radica en su proceso: las uvas blancas fermentan en contacto con sus pieles, una práctica que remite a técnicas ancestrales y que da como resultado un vino blanco con mayor estructura y textura, asociado en algunos aspectos al carácter de los tintos. En este caso, la maceración con pieles se extendió durante 38 días en tanques de acero inoxidable con temperatura controlada y levaduras seleccionadas.
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En términos sensoriales, la enóloga describió que “la Chardonnay es una variedad muy versátil. Dependiendo de la región donde se encuentre y del punto de cosecha puede tener perfiles frutados -cítricos, tropicales- , o perfiles minerales con toques lácticos a manteca o pan tostado”. Sobre esta versión particular, precisó: “En el caso de nuestro Chardonnay fermentado con sus pieles, a estos aromas se le sumaron notas de cítricos candeados como cáscara de quinoto, también pasas y frutos secos. Aparecen más capas, mayor estructura y densidad en el cuerpo del vino. Es un vino complejo, elegante y largo. Muy gastronómico, que acompaña muy bien una de las ensaladas de camarones de la carta del restaurante de Andeluna. También con pescados grillados o carnes a la parrilla, sin duda un compañero ideal, sería un queso cremoso como el Brie".
El Altitud Naranjo 2025 presenta un color dorado ámbar, 13,3% de alcohol, 2 gramos por litro de azúcar residual y una acidez total de 6,2 g/l. Desde la bodega recomiendan servirlo entre 10 y 12 grados para resaltar su frescura y volumen en boca.
La línea Altitud proviene de viñedos propios manejados bajo prácticas sustentables y representa el corazón del portfolio de la casa. La propuesta busca expresar la altura con equilibrio entre fruta, frescura y acidez natural de montaña.
Andeluna opera en Gualtallary, uno de los terruños más reconocidos del Valle de Uco, y desde 2013 está bajo la conducción de la familia Barale. La empresa orienta su producción hacia vinos de identidad definida y alineados con tendencias internacionales de consumo.
El nuevo Altitud Naranjo 2025 tendrá un precio sugerido de $18.900 en vinotecas. Con esta incorporación, la bodega suma una alternativa que dialoga con consumidores interesados en estilos no tradicionales y amplía la presencia de los llamados vinos naranjos dentro del mercado argentino.