La presencia de empresas chinas de maquinaria agrícola crece en la Expoagro 2026, que se realiza en San Nicolás, donde al menos siete compañías del país asiático participan con productos para el sector agropecuario. La feria se convirtió en una vidriera clave para estas firmas que buscan ampliar su presencia en el mercado argentino ofreciendo equipos con precios competitivos y mayor disponibilidad de tecnología.
Según informó Clarín, la participación de fabricantes chinos en la vigésima edición de la exposición refleja un cambio en el mercado local: lo que hace una década era una presencia marginal hoy se consolida como una alternativa para los productores, tanto por la oferta directa de marcas asiáticas como por empresas argentinas que importan o adaptan equipos fabricados en China.
Entre las compañías que participan de manera directa se encuentra Tohone, marca de tractores derivada del grupo industrial Shandong Taihong Group, que tiene su sede en la ciudad china de Weifang, China. La firma produce tractores desde 1996, exporta a unos 40 países y cuenta con capacidad para fabricar más de 125.000 unidades anuales.
En Expoagro, la empresa presentó dos tractores en su stand, que fueron aportados por clientes argentinos para exhibirlos durante la muestra. Desde la compañía sostienen que la llegada de estas máquinas al país representa una oportunidad tanto para los fabricantes como para los productores locales.
“Las empresas chinas estamos para competir en un libre mercado, llevando productos de buena calidad, pero también con precios competitivos”, explicó Nicolás Wang, gerente de ventas de Tohone. Según detalló, el valor de referencia de estos equipos ronda los 300 dólares por caballo de fuerza (HP).

El ejecutivo también hizo referencia a la percepción histórica sobre la calidad de los productos chinos. “Este preconcepto se dio en torno al año 2000, cuando la gente importaba cosas de mala calidad, pero la gente que fue a China a visitarla cambió de imagen. Cuando volvieron dijeron que ‘es otra cosa’, que ‘es mucho mejor y es la más alta calidad que hay en día en todo el mundo’”, afirmó.
Wang agregó que el reciente contexto económico argentino facilitó el ingreso de nuevas marcas al mercado local. “El cambio de gobierno en Argentina permitió una apertura del mercado, no solo para las marcas chinas, sino también de países europeos y del mundo. Con el tema de repuestos y asistencia técnica es algo que tenemos muy en cuenta, porque es fundamental: la gente no puede parar y esperar a que arreglemos las máquinas. Estamos trabajando en todo esto. Recién estamos entrando en Argentina”, señaló.
Además de la participación directa de fabricantes asiáticos, varias empresas argentinas comenzaron a asociarse con compañías chinas o importar sus equipos. Uno de los casos más visibles en la feria es el del Grupo GR, propietario de la marca de sembradoras Indecar.
La compañía, con sede en Carmen de Areco, Buenos Aires, Argentina, empezó a comercializar los tractores Bull, fabricados en China y adaptados para el mercado local. En el marco de Expoagro, el grupo presentó una promoción que incluye la entrega de un tractor con la compra de una sembradora.
Otro actor relevante en este segmento es la empresa Turbodisel SA (TBDL), que importa al país los tractores de la marca Lovol, uno de los mayores fabricantes de maquinaria agrícola de China.
Según explicó Guido Pérez, gerente comercial de la compañía, la presencia de tractores chinos en el mercado argentino viene creciendo desde hace varios años, aunque el avance se volvió más visible recientemente.
“Hoy hay más de 10 fábricas chinas vendiendo en Argentina, además de marcas locales que se fabrican allá. La presencia de Lovol vienen creciendo hace 10 años. Nosotros creemos que el 40% de los tractores que se comercialicen este año en nuestro país van a ser chinos y todo indica que va a seguir creciendo”, sostuvo.

Para el directivo, el productor argentino comenzó a valorar la relación entre precio y prestaciones de estos equipos. “Entendió que la relación precio-calidad le está sirviendo, porque el tractor anda, funciona y no tiene nada que envidiarle a una marca de primera línea mundial. Ve que el producto chino tiene un nivel de terminación, calidad y confort muy superiores a lo que venía viendo en el mercado. Hoy está dispuesto a pagar menos por más prestaciones. Esa es la llave”, afirmó.
La presencia creciente de maquinaria agrícola china en ferias como Expoagro refleja así un cambio en la dinámica del sector, donde los fabricantes asiáticos buscan consolidarse como competidores en un mercado tradicionalmente dominado por marcas globales y fabricantes locales.