La industria molinera argentina tiene capacidad para procesar hasta 761.934 toneladas de trigo por mes, según reveló un relevamiento nacional realizado en 2025 por la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El estudio dimensiona por primera vez el potencial productivo del sector y busca aportar información estratégica para la planificación de políticas públicas y el análisis de la cadena triguera.
El trabajo contó con la participación de 160 operadores, que representan el 94,7% de los molinos del país y el 99,8% de la molienda nacional, lo que convierte al informe en la base de datos más representativa disponible sobre la estructura productiva de la actividad.
El principal indicador que surge del relevamiento es la denominada Capacidad Máxima Esperable (CME), que estima el volumen que la industria podría alcanzar operando bajo condiciones habituales: cinco días y medio por semana, actividad continua de 24 horas y un coeficiente operativo del 85%. Bajo esos parámetros, el sistema molinero argentino podría procesar más de 760 mil toneladas mensuales de trigo.
El estudio también permite analizar distintos escenarios productivos, lo que ayuda a comparar el nivel real de actividad con el potencial de la infraestructura instalada.
En ese sentido, la Capacidad Máxima Teórica, que supone eficiencia plena y utilización total de la maquinaria, alcanza 1.032.955 toneladas mensuales. En tanto, la Capacidad Máxima Normal, un escenario más cercano a la operación habitual de la industria, se ubica en 878.012 toneladas mensuales.
Por su parte, la capacidad declarada actualmente en uso alcanza 671.878 toneladas mensuales, lo que indica que el sector aún mantiene margen de capacidad ociosa respecto de su potencial productivo.
Además de medir la molienda, el relevamiento recopiló información sobre almacenamiento de trigo seco y harinas, consumo energético, logística operativa, dotación de personal y funcionamiento de los molinos. Estos datos permiten comprender con mayor profundidad la estructura de la industria y sus niveles de eficiencia.
Desde el área técnica que impulsó el estudio destacaron que contar con un diagnóstico integral del sector representaba una deuda histórica en términos de información productiva, ya que hasta ahora no existía un registro consolidado que permitiera evaluar con precisión la capacidad del sistema molinero argentino.
La iniciativa forma parte de un proceso más amplio orientado a fortalecer la calidad de los datos del sistema agroindustrial y mejorar la toma de decisiones en materia de políticas sectoriales.
En ese marco, la información del relevamiento se integrará con herramientas ya existentes como el Controlador Electrónico de Molienda de Trigo (CEMT) y las declaraciones juradas de los operadores, lo que permitirá mejorar el monitoreo del procesamiento del cereal y la consistencia de los registros productivos.
El sector molinero constituye uno de los eslabones centrales del complejo triguero argentino, ya que transforma el cereal en harina y otros derivados destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
En un país que se ubica entre los principales productores de trigo del mundo, conocer con precisión la capacidad industrial instalada resulta clave para evaluar el potencial de agregado de valor y la eficiencia de la cadena agroindustrial.
El relevamiento difundido por la Secretaría de Agricultura se convierte así en una herramienta estratégica para analizar el funcionamiento de la industria molinera, detectar márgenes de crecimiento y orientar la planificación productiva del sector.