El presidente de Prestige Auto, Daniel Herrero, analizó el presente y el futuro de Mercedes-Benz en Argentina durante una entrevista realizada en el marco de los 140 años de la marca. El directivo repasó la actualidad del negocio automotor, destacó el récord histórico de patentamientos de la Sprinter, celebró los cambios en el esquema impositivo y anticipó la llegada de nuevos modelos de lujo al país durante el segundo semestre. Además, proyectó un año de crecimiento para la marca, apoyado en mayor producción, competitividad y nuevas estrategias comerciales.
La conversación tuvo lugar durante los festejos por los 140 años de Mercedes-Benz, un evento que reunió a representantes de la compañía y fanáticos de la marca, y que coincidió con otro hito relevante: los 75 años de producción de Mercedes en Argentina. Para Herrero, esta coincidencia refleja la relación histórica entre la automotriz alemana y el país.
“Argentina este año cumple 75 años de producción de Mercedes acá, es una sociedad que perdura a lo largo del tiempo. Que vengan a visitarnos en el festejo de los 140 años de la marca significa que esa relación sigue intacta”, afirmó Herrero al referirse a la presencia internacional de la empresa en el país.
Según explicó, la visita de autoridades y entusiastas vinculados a la marca también incluyó una caravana de autos clásicos, que recorrió distintas ciudades argentinas como parte de los festejos. Para el ejecutivo, la convocatoria confirma la vigencia del vínculo entre la marca y su comunidad de clientes.

Uno de los anuncios más relevantes fue la posible llegada de nuevos modelos de alta gama al mercado argentino durante el segundo semestre del año. Entre ellos, Herrero mencionó el Clase S, el Maybach y el GLS, vehículos que representan el segmento más exclusivo de la marca.
“Lo que estamos pensando es en el segundo semestre ya estar habilitando”, adelantó el directivo, quien explicó que algunos clientes incluso ya han manifestado interés por adquirir versiones específicas del modelo insignia de Mercedes-Benz.
En el caso de Maybach, la configuración prevista incluye el motor V12, mientras que la versión S63 AMG del Clase S ya tuvo algunas unidades entregadas antes de la aplicación de impuestos internos.
El mercado argentino de vehículos premium ha estado condicionado durante años por la carga tributaria sobre automóviles de lujo. En ese sentido, Herrero valoró los cambios impositivos recientes que podrían modificar el escenario comercial.
“El valor de los autos en Argentina tiene una distorsión del tema impositivo. Yo celebro empezar a sacar ese tipo de impuestos porque va a llevar a un mercado más alto y competitivo”, sostuvo.

Según explicó el presidente de Prestige Auto, la eliminación o reducción de impuestos internos comenzará a reflejarse en las listas de precios oficiales durante los próximos meses. La compañía ya trabaja en una estructura de precios sin esos tributos, aunque algunas entregas se concretarán recién a partir de abril.
De acuerdo con el ejecutivo, la reducción podría representar bajas cercanas al 13% en algunos modelos, aunque el impacto final dependerá de otros factores vinculados a costos y logística.
En paralelo, Mercedes evalúa incrementar el flujo de importaciones desde Estados Unidos, especialmente para modelos producidos en ese país. Sin embargo, Herrero explicó que esa estrategia también requiere equilibrar el comercio bilateral, ya que la compañía debería exportar productos fabricados en Argentina hacia ese mercado.
Entre los avances recientes en exportaciones se destaca el envío de cajas automáticas producidas en el país hacia Brasil, lo que marca un paso relevante en la estrategia industrial.

Uno de los datos más destacados del año fue el récord histórico de patentamientos de la Sprinter, el utilitario fabricado en la planta de Virrey del Pino. Durante enero se registraron 767 unidades patentadas, el nivel más alto desde el inicio de la producción del modelo en el país.
Herrero atribuyó ese resultado a una combinación de política comercial, aumento de producción y mejoras de productividad dentro de la planta.
Cuando asumió la conducción de Prestige Auto, explicó, la empresa enfrentaba una decisión estratégica: reducir operaciones o apostar por crecer. Finalmente, se optó por incrementar la producción en un 35% con la misma estructura de personal.
“Una planta que estaba para 14.000 Sprinter al año, este año va a fabricar 20.000. Productividad pura”, explicó el ejecutivo.
La mejora en la eficiencia permitió mantener los precios sin aumentos durante cinco meses y reducir costos en exportaciones, donde el valor por unidad cayó aproximadamente 4.000 dólares.
Además, la empresa logró reducir el ausentismo laboral del 11% al 4%, según detalló Herrero, a partir de cambios en la organización del trabajo y nuevos acuerdos con los empleados.
El ejecutivo destacó que la clave fue construir una cultura de trabajo basada en proyectos y productividad, sin recurrir a despidos.

De cara al resto del año, Mercedes-Benz proyecta un crecimiento similar al registrado entre 2024 y 2025, período en el que las ventas de autos de la marca aumentaron alrededor de 60%.
Herrero consideró que uno de los factores que podría impulsar el mercado es el desarrollo del leasing, una herramienta financiera poco utilizada en Argentina debido a las altas tasas de interés.
“En el segundo semestre, si las tasas están más acomodadas y el dólar sigue estable, el leasing puede impulsar el mercado”, explicó.
En cuanto al desempeño comercial, el directivo destacó que GLC y GLA se mantienen como los modelos más vendidos dentro de la gama de vehículos de pasajeros.
Otro de los temas analizados fue la electrificación del parque automotor. Herrero reconoció que existe interés por los vehículos eléctricos, pero consideró que todavía enfrentan limitaciones en Argentina debido a la falta de infraestructura de carga.
Por ese motivo, explicó que muchos clientes adquieren un eléctrico como segundo o tercer vehículo, destinado principalmente a traslados urbanos.
“El eléctrico sirve para ir al trabajo, pero para viajes largos todavía es complicado”, señaló.
En ese contexto, el ejecutivo destacó el papel de los híbridos enchufables como tecnología de transición hasta que se amplíe la red de carga.
También se refirió al avance de las marcas chinas, que según su estimación podrían alcanzar más del 15% del mercado argentino en el corto plazo.
“China viene para quedarse. Es un cambio de época”, sostuvo Herrero, quien destacó que las automotrices de ese país ya lograron altos niveles de calidad y competitividad.
Para la industria argentina, explicó, el desafío será mejorar la productividad y reducir distorsiones impositivas, especialmente en tributos como Ingresos Brutos, que impactan en la competitividad exportadora.

Además de la producción de vehículos, la planta de Virrey del Pino comenzó a explorar nuevas líneas de negocio para aprovechar su capacidad industrial.
Entre ellas se encuentra la fabricación de bicicletas eléctricas, con una producción prevista de 3.000 unidades anuales y un precio inferior a 2.000 dólares.
Las bicicletas se comercializarán a través de concesionarios Mercedes-Benz, lo que forma parte de una estrategia de diversificación de productos vinculados a la movilidad.
La compañía también evalúa desarrollar motorhomes y otros proyectos industriales, con el objetivo de mantener la planta activa y generar nuevas oportunidades de negocio.
Con 75 años de producción local, Mercedes-Benz enfrenta un escenario automotor en plena transformación, marcado por cambios tecnológicos, nuevas regulaciones y la irrupción de fabricantes asiáticos.
Para Herrero, la clave estará en adaptarse a ese nuevo contexto sin perder la relación histórica con los clientes.
“La calidad ya la tienen todos, lo que vale es la relación cliente-marca”, concluyó.