La empresa argentina PCR obtuvo financiamiento de la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Grupo Banco Mundial, para construir el Parque Eólico Olavarría junto a Acindar, del grupo ArcelorMittal, en un proyecto que demandará una inversión total de US$ 275 millones y que busca ampliar la generación de energía renovable destinada a la industria y fortalecer la infraestructura eléctrica del país.
La iniciativa se desarrollará en la ciudad bonaerense de Olavarría y contempla la instalación de 29 aerogeneradores provistos por Vestas, con una capacidad instalada total de 185,6 megavatios (MW). Parte de la energía generada será utilizada por Acindar Industria Argentina de Aceros para abastecer sus operaciones industriales y avanzar en la reducción de emisiones en la producción de acero.
El financiamiento fue estructurado por IFC e incluye un préstamo corporativo senior de US$ 110 millones para la compañía Generación Eléctrica Argentina Renovable I (GEAR I), respaldado por la propia empresa y por PCR. Dentro de ese esquema, US$ 30 millones serán aportados directamente por la entidad del Grupo Banco Mundial y US$ 80 millones provendrán de bancos de desarrollo y entidades comerciales. El plazo de repago previsto para el crédito se ubica entre siete y nueve años.

Además de la instalación de los aerogeneradores, el proyecto contempla la construcción de una línea de transmisión de 25 kilómetros que conectará el parque con la estación transformadora de Olavarría. También se prevén obras de repotenciación en las estaciones transformadoras de Olavarría y Ezeiza, con el objetivo de ampliar la capacidad de transporte eléctrico dentro del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Uno de los aspectos destacados del emprendimiento es que incorporará infraestructura de transmisión financiada por el sector privado e integrada al sistema eléctrico nacional, un modelo que hasta ahora no se había aplicado en proyectos de generación renovable en el país.
El parque eólico se encuentra aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno argentino para promover proyectos de gran escala mediante beneficios regulatorios y fiscales.
Según estimaciones de la empresa, una vez en operación el complejo podrá generar energía limpia equivalente al consumo anual de alrededor de 230.000 hogares, además de permitir la reducción de unas 320.000 toneladas de dióxido de carbono por año.

Desde la entidad financiera destacaron el impacto del proyecto en la transición energética y en la expansión de la infraestructura eléctrica. “Con esta inversión apoyamos la ampliación de la oferta de energías renovables competitivas, fortalecemos la infraestructura y la generación de empleo que son esenciales para el desarrollo sostenible de Argentina”, afirmó Makhtar Diop, director general de IFC.
Por su parte, el CEO de PCR, Martín Brandi, señaló que el acuerdo permitirá avanzar en una iniciativa que combina generación de energía, desarrollo productivo y participación privada en infraestructura energética. “Este acuerdo de financiamiento con IFC nos permite avanzar en un proyecto que integra infraestructura estratégica, energía renovable y generación de oportunidades para las comunidades y las cadenas de valor. Este tipo de iniciativas fortalecen la competitividad del país y promueven inversiones de largo plazo”, sostuvo.
PCR es una compañía argentina fundada hace más de cien años con presencia en petróleo y gas, cemento y energías renovables. En el segmento eólico opera actualmente cuatro complejos con una potencia total de 545 MW, ubicados en las provincias de Santa Cruz, Buenos Aires y San Luis, lo que la posiciona como uno de los actores relevantes del mercado de generación renovable en el país.
La empresa apuesta ahora a ampliar su participación en el sector con el desarrollo del parque en Olavarría, en un contexto en el que la industria busca avanzar en la descarbonización de procesos productivos y aumentar la participación de energías limpias dentro de la matriz energética argentina.